Cerebro colectivo: La evolución desde la cultura

Cerebro y Neurociencias

Por Sophimania Redacción
28 de Marzo de 2016 a las 09:29
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Cerebro colectivo: La evolución desde la cultura

“Somos una especie cultural”, explica Joseph Henrich, profesor de biología humana evolutiva en la Universidad de Harvard.” Nuestras capacidades psicológicas únicas nos permiten aprender unos de otros a través de generaciones, lo que facilita un proceso de evolución cultural acumulada que produce tecnologías cada vez más complejas y sofisticadas”.

Esto significa que la tasa de innovación dependerá, al menos en parte, del tamaño y la interconexión de las personas para contribuir al proceso de evolución cultural. Para entender la naturaleza social de los seres humanos, es crucial entender cómo la cultura ha impulsado nuestra evolución genética de manera que ha dado forma no solo a nuestra fisiología y anatomía, sino también a nuestros procesos sociales y psicológicos, motivaciones, inclinaciones y percepciones.

La base de nuestra capacidad de formar comunidades cooperativas, organizaciones y sociedades no surge de las tendencias innatas de cooperación, sino de las características específicas de las normas sociales que aprendemos, internalizamos y hacemos cumplir a los demás. Mientras que nuestras motivaciones innatas juegan un papel, las normas sociales, que forman el esqueleto institucional que permite a nuestras inclinaciones innatas operar, son preponderantes.

Como una especie cultural, los seres humanos adquieren ideas, creencias, valores y normas sociales de otros en sus comunidades, utilizando claves de prestigio, éxito, sexo, dialecto y origen étnico. Prestamos especial atención a temas que implican alimentación, protección ante el peligro y las normas. Cambiar el comportamiento de la gente comienza con una comprensión de nuestra naturaleza cultural, no nuestra racionalidad.

La internalización de las normas sociales que adquirimos a través de un proceso de auto-domesticación, se convierten en las motivaciones que guían nuestras acciones. Esto significa que las preferencias, deseos y motivaciones de las personas no son fijas, y por lo tanto que los programas o políticas bien diseñadas pueden cambiar lo que es automático, intuitivo y obvio.

Las normas sociales más potentes aprovechan los aspectos de nuestra psicología. Y nuestra capacidad de innovación depende del tamaño de nuestro cerebro colectivo, que depende de la capacidad de las normas sociales para animar a la gente a generar, compartir y recombinar ideas novedosas y prácticas. Existe un vínculo fundamental entre las instituciones y la psicología. Debido a que diferentes sociedades tienen diferentes normas, instituciones, idiomas y tecnologías, también tienen diferentes formas de razonamiento, heurísticas mentales, motivaciones y reacciones emocionales. La imposición de las instituciones importadas a menudo crea desajustes psicológicos y sociales que tienden a conducir a resultados pobres.

Mediante el examen de la interacción y co-evolución de la psicología, la cultura, la biología, la historia y la genética, tenemos la posibilidad de obtener información importante sobre la psicología humana.

 

 

FUENTE: Project Syndicate


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