¿Cómo controlar tu hambre usando la ciencia?

Cerebro y Neurociencias

Por Sophimania Redacción
6 de Abril de 2016 a las 10:55
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¿Cómo controlar tu hambre usando la ciencia?
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Live Science habló con investigadores que han examinado el hambre en todas sus formas y aquí está lo que encontraron sobre la ciencia del hambre y cómo combatirla:

 ¿Qué es el hambre? Homeostático vs. hedónico

La sensación de hambre puede significar al menos dos cosas, explica Michael Lowe, profesor de psicología de la Universidad de Drexel en Filadelfia. Por supuesto, está el concepto tradicional del hambre: cuando usted no ha comido en varias horas, su estómago se queja y emite sensaciones corporales habituales asociadas con el hambre. Los investigadores se refieren a este tipo de hambre como "el hambre homeostático". Como es de esperar, la mejor manera de librarse del hambre homeostático es comer.

Un estudio reciente en la Revista de la Academia de Nutrición y Dietética concluyó que el consumo de grandes cantidades de proteínas hace aumentar la sensación de saciedad en comparación con comer cantidades más pequeñas de proteínas. Pero también es importante tener cuidado con ciertos alimentos: los edulcorantes sin calorías, por ejemplo, pueden confundir señales de saciedad y engañar al cerebro para que piense que no ha comido mucho cuando en realidad sí.

Por supuesto, si la gente solo comiera porque sus cuerpos necesitan calorías, las cosas serían simples. Pero ese no es el caso. La gente también come porque desea la comida y a esto se le llama "hambre hedonista". La teoría más aceptada sobre el hambre hedonista es que la predisposición humana a los alimentos muy apetecibles, que los humanos desarrollaron hace mucho tiempo, se ha quedado fuera de control en el ambiente moderno, con la amplia disponibilidad de alimentos deliciosos, dice Lowe.

La gente quiere comer incluso cuando no lo necesita. Los dos tipos de hambre no son completamente distintos, sino que representan dos extremos de un continuo, dijo Lowe. La mejor práctica para la lucha contra el hambre hedonista es mantener los alimentos muy apetecibles fuera de la casa, dijo Lowe. Pero si usted no desea borrar su despensa, otro consejo es tratar de frenar el deseo comiendo algo "menos perjudicial".

 

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Karl Tate. Live Science


Los antojos

El "deseo" de comer puede parecer similar a los antojos, y definitivamente hay superposición entre los dos. Sin embargo, el antojo es el deseo de un alimento en específico. Una de las teorías de cómo se desarrollan los antojos se llama teoría de intrusiones, propuesta por primera vez por May y sus colegas en un artículo de 2004 en el Diario de la memoria.

La gente no siempre es consciente de que tiene hambre, por ejemplo cuando estás muy concentrado en el trabajo y de la nada viene el pensamiento de comida, a eso se le conoce como intrusión. Cuando piensas en ese alimento tiene una forma específica, esto es un antojo. Imaginarlo solo empeora las cosas y genera ansiedad por conseguirlo. Por lo tanto, para frenar el antojo es necesario hacer el esfuerzo consciente de pensar en otra cosa apenas aparece en nuestra mente.

Controlar el hambre en el largo plazo

Muchas investigaciones han demostrado que no dormir lo suficiente aumenta el hambre, explica Erin Hanlon, asociado de investigación en endocrinología, diabetes y metabolismo en la Universidad de Chicago. Por ejemplo, la restricción del sueño puede conducir a aumentos en la grelina y disminuye la leptina, según los Institutos Nacionales de Salud. Y Se cree que los cambios en los niveles de leptina y grelina participan del hambre homeostático, pero también hay cada vez más pruebas de que la privación del sueño también puede aumentar el hambre hedonista, explica.

Los investigadores encontraron que en un período de 24 horas después de la privación del sueño (en el que la gente dormía 4,5 horas en lugar de 8,5 horas), los niveles de endocannabinoides alcanzaron su punto máximo al final del día, y también se mantuvo elevada durante períodos más largos de tiempo. Esos picos coincidieron con otras mediciones que incluyeron el aumento de las ganas de comer.  

Otra cosa que tiene que ver con el control del hambre es el ejercicio. Algunas investigaciones sugieren que ciertos tipos de actividad física, pueden suprimir los niveles de las hormonas que impulsan el apetito. "Ciertamente parece que el ejercicio podría disminuir la hormona grelina que estimula el apetito", dice Tom Hazell, profesora asistente de kinesiología y educación física de la Universidad Wilfrid Laurier en Canadá. El ejercicio también parece aumentar los niveles de otras hormonas, como la colecistoquinina y el péptido YY, que desempeñan un papel en la inhibición del apetito.

Sin embargo, cuando se trata de factores que influyen en la alimentación, es difícil ignorar que el estrés es uno de los que regula el apetito con mayor facilidad. Los principales factores de se han relacionado con cambios en el apetito debido a alteraciones mentales.  En las encuestas, alrededor del 40 % de las personas informan que comen en respuesta al estrés, pero otro 40 % dice experimentar una disminución en su apetito en respuesta al estrés, dijo. En cuanto a la 20 %, reportan no sentir ningún efecto.

 

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¿Qué pasa con los suplementos de "bloqueo" de hambre?

Aunque existe alguna evidencia de que algunos de estos suplementos pueden suprimir el apetito, cualquier efecto observado puede no ser muy pronunciado. Aunque los investigadores han encontrado que estos suplementos pueden suprimir el apetito un poco, son peligrosos porque no están regulados. Además, a menudo las compañías de suplementos estimulantes combinan varios ingredientes en un suplemento, y estos tipos de suplementos deben evitarse por completo.

En última instancia, aunque algunos productos muestran efectos modestos, muchos suplementos han tenido ya sea nulo o limitado efecto mayor al placebo. "En la actualidad, no hay pruebas sólidas de investigación que indiquen que un suplemento específico producirá una pérdida de peso significativa", especialmente en el largo plazo, finaliza Melinda Manore, de Oregon State University.

 

FUENTE: Live Science


#ciencia #hambre #apetito
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