Cómo no molestarse jamás: 3 consejos probados por la neurociencia

Cerebro y Neurociencias

Por Sophimania Redacción
23 de Enero de 2017 a las 12:02
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Cómo no molestarse jamás: 3 consejos probados por la neurociencia
Foto: Internet

Eric Barker, un periodista científico que escribe para Time, explica 3 técnicas probadas por las neurociencias que ayudan a reducir la cólera.

1. Suprimir la ira no es tan buena idea

Uno puede embotellar los sentimientos y evitar el enojo, pero casi siempre esto es una mala idea. Puede evitar una respuesta impulsiva, pero solo hace que las emociones se hagan más fuertes. Cuando intentas dejar de llorar, las lágrimas pierden su potencial catártico y no te sientes mejor después, la capacidad de experimentar sentimientos positivos disminuye, pero no los sentimientos negativos. El estrés se eleva y la amígdala (una parte del cerebro estrechamente asociada con las emociones) comienza a trabajar horas extras.

Cuando uno suprime sus emociones, la persona enojada se aferra a la ira y aumenta la presión arterial. Los estudios demuestran que a largo plazo esto puede conducir a relaciones sociales menos gratificantes. Socialmente, estudios experimentales han informado de que la supresión conduce a un menor apego a los otros durante la interacción social y a un aumento en los niveles de presión arterial de las personas que interactúan con una persona molesta. Estudios correlacionales apoyan estos hallazgos de laboratorio: las personas que suprimen sus emociones tienen relaciones menos positivas con otros.

2. No ventilar la ira

Suprimir no es una buena idea, pero tampoco lo es sacar la ira de golpe. Ventilar las emociones intensifica su sensación. Compartir los sentimientos con los demás de manera constructiva es una buena idea, pero la idea de "sacar" las emociones, tiende a incrementarlas.

¿Qué funciona? Distraerse a sí mismo. La mente tiene recursos limitados, por lo que distraerse hace que las personas tengan menor capacidad para pensar en emociones negativas. La investigación sugiere que es porque las tareas cognitivas y las respuestas emocionales hacen uso de los mismos recursos mentales limitados. Es decir, los recursos que se utilizan para realizar una tarea cognitiva ya no están disponibles para los procesos emocionales. En consecuencia, la gente puede librarse de sentimientos no deseados mediante la participación en una actividad cognitiva.

3. ¿La respuesta? "Reevaluación"

Imagina esta escena: alguien te está gritando, a un centímetro de tu cara. Quieres gritarle o incluso golpearlo. Pero, ¿qué pasa si te enteras que algo triste le pasó ayer? Que alguien muy querido falleció o que está pasando por un divorcio.

La situación es la misma. Pero la historia detrás del evento cambia las cosas. Albert Ellis, famoso psicoterapeuta, dijo “no te sientes frustrado por los acontecimientos, te sientes frustrado por tus creencias”. La investigación muestra que cuando alguien está atacándonos, lo mejor es reevaluar la situación y pensar "no se trata de mí, debe tener un mal día”. Cuando cambias tus creencias sobre una situación, tu cerebro cambia las emociones que sientes.

La reevaluación también funciona para la ansiedad. Reinterpretar el estrés como emoción puede mejorar el rendimiento en las pruebas. Esto hace que la amígdala no se fatigue tanto como lo hace con la supresión.

Las personas que reevalúan tienen mejores relaciones sociales. Los estudios correlacionales apoyan estos hallazgos: los individuos que hacen esto tienen más probabilidades de compartir sus emociones, tanto positivas como negativas, y reportan tener relaciones más cercanas con amigos.

A veces alguien te saca de tus casillas y la supresión es lo único que puedes hacer para evitar entrar en una pelea, pero a veces la reevaluación puede hacer que toleres más las malas situaciones y salir de ellas. Finalmente, ¿cuál es el paso para deshacerse de la ira a largo plazo y mantener buenas relaciones? Perdonar.


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