Despertar de un coma: Mitos y verdades

Cerebro y Neurociencias

Por Sophimania Redacción
17 de Junio de 2014 a las 16:11
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Despertar de un coma: Mitos y verdades

Michael Schumacher ha salido del coma al que fue inducido por los médicos tras el accidente de ski en el que sufrió heridas serias. Durante casi 6 meses, el piloto de Fórmula 1 estuvo en cuidados intensivos en un centro hospitalario en Francia.

Ahora los familiares anuncian que han trasladado al famoso piloto a casa, donde recbirá atención especializada para recuperar sus funciones.

En otra parte del planeta, en Argentina, el aclamado músico Gustavo Cerati ha cumplido 4 años sin despertar. En un inicio se le indujo al coma, pero cuando los médicos intentaron despertarlo, no logró entrar en conciencia. Su familia y sus millones de seguidores guardan esperanza de que algún día despierte.  

Ambos casos han despertado una serie de preguntas, así como desatado la difusión de una serie de mitos acerca del coma y de despertar de uno.

 

 

El coma inducido

 

Cuando se presenta una patología o herida cerebral, que pueda provocar un aumento de la presión intracraneana, es recomendable la aplicación del coma inducido.

A través de este mecanismo, se seda al paciente para reducir su consumo de oxígeno y energía, con el propósito de poner al cerebro a "dormir".

De esta forma, los médicos podrán monitorear la actividad cerebral de las personas. Sin embargo, el impacto que tienen los familiares y amigos cuando ven a su ser querido en ese estado es muy fuerte; está completamente sedado y no reacciona, aparentemente, ante ningún estímulo.

 

 

Cuidar al cerebro

 

La clave es proteger el cerebro de una lesión secundaria que se podría provocar por la alta presión interna; si bien una hinchazón es un mecanismo del cuerpo para reparar, en el cerebro puede ser dañino, porque si la presión no es reducida, algunas partes de este órgano dejan de recibir sangre oxigenada.

Como al mantener al paciente en coma inducido se reducen el flujo de la sangre y el metabolismo del cerebro, los vasos sanguíneos se adelgazan, disminuye la hinchazón y con esto, un potencial daño cerebral anexo.

Cuando los médicos verifican que el paciente ya está en condiciones de estar sin el coma inducido, poco a poco le van quitando toda la sedación y entra el proceso del análisis y la valoración, en donde primero se analizará si tiene un regreso "normal", que recuerde su nombre, dónde vive, etc.

En algunos casos, los pacientes presentan delirios o pierden la memoria a corto plazo de manera temporal.

 

 

Elmer Huerta habla sobre el coma inducido de Schumacher. Video: CNN

 

 

Caso 1: ¿es posible estar consciente durante un estado de coma? 

 

Una de las primeras controversias frente a un paciente en coma es si es posible que pueda tener algún nivel de consciencia.


El Dr. Adrian Owen, ES UN neurocientífico de la Universidad de Cambridge y relata una experiencia con un paciente en estado vegetativo, aparentemente inconsciente y sin reaccionar a ningún estímulo.

Para evaluarlo se le pasó por una máquina de resonancia magnética. Entonces los investigadores le hacían una serie de preguntas mientras monitorEeaban su actividad cerebral. Algunas de esas preguntas eran:"¿Tu padre se llamaba Thomas? ¿Se llamaba Alexander? ¿Tienes algún hermano? ¿Tienes hermanas?". Los científicos observaron que cada pregunta activaba áreas del cerebro en respuesta.

Cada 30 segundos, las señales del escáner mostraban las respuestas del paciente y las gráficas evidenciaron una señal cerebral clara y sorprendente. El paciente respondió correctamente a cinco de las seis preguntas, en la sexta pregunta no recibieron una señal clara.

 


"Nos quedamos impresionados al comprobar que el paciente era capaz de responder correctamente a las preguntas con solo cambiar su pensamiento", recuerda Owen. Antes de realizar el experimento, los investigadores le habían explicado lo que debía hacer para responder. Para contestar "sí", debía pensar en el acto de jugar al tenis, una actividad que se refleja en el área motora suplementaria del cerebro.


Para responder "no", debía imaginarse vagando por las habitaciones de su casa, lo que activaría la circunvolución del parahipocampo, relacionada con la orientación espacial. El estudio mostraba que, de los 54 pacientes estudiados, cinco fueron capaces de modular su actividad cerebral cuando se lo pedían.
¿Significa esto que tenía consciencia? Owen está convencido de que sí.

 


CASO 2: Volver del estado de coma


En 1997, Kate Bainbridge sufrió una infección viral en el cerebro que la dejó en estado de coma. Los médicos que la atendieron consideraban que su situación era irreversible y que no reaccionaría a estímulos externos. Hasta que Adrian Owen decidió escanear su cerebro.

Durante varias semanas, analizó la actividad cerebral de Kate mediante resonancia magnética y descubrió que algunas respuestas eran iguales que las de cualquier persona sana: cuando se le ponía delante la foto de un familiar (la paciente tenía los ojos abiertos), las regiones cerebrales de la paciente se activaban de la misma forma que en cualquier otro individuo. Unos años después, Kate salió del estado vegetativo y pudo contar lo que había vivido. "La imposibilidad de comunicarse era terrible", aseguró.

 

 

coma 2

Foto: QUO

 

 

CASO 3: Consciencia durante el estado vegetativo

 

La investigadora Davinia Fernández-Espejo trabaja en el Brain and Mind Institute de la Universidad de Ontario (Canadá). Su objetivo es detectar si los pacientes en estado vegetativo están conscientes, y para ello utilizan el electroencefalograma (EEG).

Sus estudios apuntan en la misma dirección que los de Owen: un porcentaje de los pacientes en coma tiene actividad cerebral que podría ser asociada con la consciencia.

 

En el 2011 realizaron un estudio en 19 pacientes en estado vegetativo, explica Fernández-Espejo. En su evaluación encontró que tres de ellos tenían consciencia. Les pedían que se imaginaran moviendo la mano derecha y moviendo los dedos de los pies, y la actividad cerebral de tres de ellos indicaron que estaban entendiendo las instrucciones. "El seguimiento de órdenes es un criterio para demostrar que una persona está consciente", asegura la investigadora.

 

Algunos neurocientíficos pusieron en duda el hallazgo y atribuyeron los resultados a una respuesta automática del cerebro a ciertas palabras. Para desmontarlo, el propio Owen realizó una prueba suplementaria: introdujo a una serie de sujetos sanos en un escáner y, sin darles instrucciones, monitorizó su reacción al decirles aleatoriamente las palabras "tenis" o "casa". Los resultados demostraron que no había señal en las áreas cerebrales que debían activarse, de modo que concluyó que el cerebro no había respondido de forma automática.

 

No engañarse

 

Lo que convierte esta investigación en un asunto vital es que no hay diferencias entre los pacientes que no tienen indicio de consciencia y los que sí. Es decir, puede haber pacientes "atrapados" en un cuerpo inerte sin que los demás sepan que son conscientes de lo que sucede. La reacción de las personas en estado vegetativo que abren los ojos o realizan algún movimiento también puede llamar al engaño.

Muchos conservan el reflejo de risa o llanto, pero esto no basta para diferenciarlos. El objetivo de estos estudios es conseguir identificar a aquellos que tienen consciencia: los trabajos de Owen arrojan una cifra escalofriante: un 20%.

"Quizá en un futuro", concluye Fernández-Espejo, "consigamos que hablen o den órdenes sencillas, como algunos pacientes tetrapléjicos".

 

 

FUENTES: Salud 180, QUO


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