Estudio cerebral revela asociación entre pobreza y depresión infantil

Cerebro y Neurociencias

Por Sophimania Redacción
20 de Enero de 2016 a las 12:38
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Estudio cerebral revela asociación entre pobreza y depresión infantil

Una nueva investigación publicada en American Journal of Psychiatry ha demostrado que la cantidad de dinero que los padres tienen puede afectar la conectividad del cerebro de un niño, y ponerlos en mayor riesgo de depresión. Un equipo de la Universidad de Washington de St. Louis analizó resonancias magnéticas funcionales de 105 niños de edades comprendidas entre 7 y 12, y se encontró que las estructuras clave en el cerebro se conectan de manera diferente en los niños de hogares pobres en comparación con los niños de familias con mayor ingreso económico. Estas estructuras cerebrales influyen en cómo los niños aprenden y regulan sus niveles de estrés y emociones.

"Nuestra investigación pasada ha demostrado que la anatomía del cerebro puede tener un aspecto diferente en los niños pobres, especialmente en el tamaño del hipocampo y la amígdala", dijo el investigador principal Deanna Barch. El estudio también encontró que los niños que eran pobres en la etapa preescolar eran más propensos a sufrir de depresión a los 9 o 10 años, en comparación con sus pares.

La pobreza en este caso se midió utilizando un ratio de ingresos, el tamaño familiar y los ingresos anuales. Los investigadores tienen la hipótesis de que se trata de una consecuencia de factores ambientales como el estrés, la mala alimentación, la exposición al humo del cigarrillo y otras sustancias tóxicas, y las oportunidades educativas limitadas.

La mala noticia es que, estudios anteriores, no encontraron ninguna evidencia de que esta alteración en las estructuras estudiadas pudiera ser reversible. Sin embargo, eso no quiere decir que no hay nada que podamos hacer. El año pasado, un estudio sin precedentes en los EE.UU. mostró el efecto increíble que un pequeño ingreso adicional puede tener sobre los niños pobres.

"Muchas cosas se pueden hacer para fomentar el desarrollo del cerebro y el desarrollo emocional positivo", dijo Barch. "La pobreza no pone un niño en una trayectoria predeterminada, pero nos conviene recordar que las experiencias adversas de los primeros años de vida influyen en el desarrollo y la función del cerebro. Y si esperamos a intervenir, tenemos que hacerlo temprano”.

Recordemos que el pobre ingreso económico impide que los niños se puedan desarrollar con todas sus necesidades cubiertas (alimentación, educación y salud) y eso podría estar limitando el desarrollo cerebral saludable, lo cual se refleja en los scans cerebrales, pero aún se necesita mayor estudio para determinar si estas diferencias en el tamaño de las estructuras cerebrales se corresponden con una alteración funcional.

 

 

FUENTE: Science Alert


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