Estudio: Las personas con trastorno obsesivo compulsivo demoran más en desaprender

Cerebro y Neurociencias

Por Sophimania Redacción
7 de Marzo de 2017 a las 08:23
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Estudio: Las personas con trastorno obsesivo compulsivo demoran más en desaprender
Foto: depsicologia

Las personas con trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) luchan para superar sus impulsos repetitivos debido a una incapacidad para aprender qué tipos de estímulos son realmente seguros, sugiere una nueva investigación publicada en PNAS.

El TOC es un trastorno en el que la gente se siente obligada a realizar repetidamente ciertas tareas o pensamiento en particular. Estas rutinas insistentes se llaman "rituales", y los científicos piensan que los comportamientos persisten porque aquellos con TOC no pueden diferenciar cuando una situación es realmente amenazante.

La neurocientífica Annemieke Apergis-Schoute, de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido y su equipo realizaron un experimento de aprendizaje en el que compararon la actividad cerebral y las respuestas de ansiedad de los pacientes con TOC con medidas tomadas de personas sin la condición. Si bien los rituales no son necesariamente perjudiciales en sí mismos, provienen de pensamientos intrusivos y no deseados que suelen asociarse con ansiedad, y puede tener un impacto considerable en la realización de actividades cotidianas.

Una de las maneras de tratar el TOC se llama terapia de exposición, donde las personas con la condición le hacen frente a la fuente de su ansiedad y esto les hace darse cuenta de que no sucede nada si no cumplen con su ritual. Pero la terapia de exposición no funciona igual cada paciente, e incluso en las personas que aprenden a controlar su respuesta de ansiedad, la eficacia puede ser limitada. Es decir, la ansiedad persiste (en menor grado) y se puede evitar caer en los rituales, pero el condicionamiento puede ser persistente.

Para descubrir por qué la terapia de exposición solo tiene éxito limitado en el tratamiento del TOC, los investigadores reclutaron a 78 personas para un experimento de aprendizaje (43 tenían TOC y 35 actuaron como grupo de control). A cada uno de los participantes se les pasó por un escáner funcional de resonancia magnética (fMRI), que midió su actividad cerebral, mientras que se les mostró una de dos caras: una cara roja o una cara verde.

En el primer experimento, los participantes recibieron una descarga eléctrica leve cuando se les mostró la cara verde, pero no se sorprenderían ante la cara roja. Unos sensores detectaron pequeñas cantidades de sudor producido por los participantes cuando aprendieron la respuesta ansiosa asociada con la cara verde (como resultado de los choques eléctricos), pero no con la cara roja.

Luego, los investigadores cambiaron las caras verdes y rojas, de modo que ahora la cara roja venía con una descarga eléctrica. Mientras que el grupo de control aprendió con éxito las nuevas asociaciones, los participantes con OCD fueron menos capaces de registrar que la cara verde ya no representaba una amenaza.

Según los investigadores, esto podría explicar por qué las personas con TOC tienen dificultad para superar sus rituales, porque sus cerebros demoran más en desaprender asociaciones negativas, incluso cuando el tratamiento como la terapia de exposición trata de contrarrestarlos directamente. "Las terapias de exposición actuales pueden ayudar al paciente a controlar sus compulsiones, pero nuestro trabajo sugiere que nunca aprenderán que sus compulsiones son innecesarias y que pueden regresar en tiempos de estrés", explica Apergis-Schoute en un comunicado de prensa

Vale la pena señalar que los investigadores están sacando sus conclusiones de una muestra muy pequeña de los participantes, por lo que es necesario estudios más grandes. Pero si los resultados pueden ser replicados, podría ayudar a explicar algunas de las limitaciones de la terapia de exposición, y mejorar el tratamiento en el futuro.

 

FUENTE: ScienceAlert


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