Experto neurocientífico afirma que la conciencia no es más que una ilusión

Cerebro y Neurociencias

Por Sophimania Redacción
10 de Abril de 2017 a las 15:21
Compartir Twittear Compartir
Experto neurocientífico afirma que la conciencia no es más que una ilusión
Anthony Hopkins en la serie Westeworld, la cual toca el tema de la consciencia humana y no humana. Foto: HBO

En un memo escrito en 1965, el filósofo Hubert Dreyfus afirmó que los humanos siempre le ganarían a las computadoras en ajedrez porque las máquinas carecían de intuición. El científico cognitivo Daniel Dennett no estaba de acuerdo; y la historia le daría la razón cuando unos años más tarde, cuando Dreyfus sufriera un embarazoso jaque mate contra una computadora.

Luego en mayo de 1997, el equipo de IBM, Deep Blue derrotó al campeón mundial de ajedrez Garry Kasparov. Muchos de los que estaban descontentos con este resultado afirmaron entonces que el ajedrez era un juego aburridamente lógico y que las computadoras no necesitaban intuición para ganar.

Daniel Dennett siempre ha creído que nuestras mentes son máquinas, hechas de miles de millones de diminutos robots llamados neuronas. Para él la pregunta no es si las computadoras pueden ser humanas. Si no, si los humanos son en verdad tan inteligentes. En una entrevista para la BBC, Dennett dijo que no hay nada especial en la intuición. "La intuición es simplemente saber algo sin saber cómo llegó allí".

Dennett culpa al filósofo René Descartes por contaminar permanentemente nuestro pensamiento acerca de cómo pensamos sobre la mente humana. Descartes no podía imaginar cómo una máquina podía ser capaz de pensar, sentir e imaginar. Tales talentos deben ser dados por Dios, creía. Pero era el siglo XVII, cuando las máquinas estaban hechas de palancas y poleas no CPU y memorias RAM.

Dennett_body.jpg
Prof. Daniel Dennett, experto en neurociencias. Foto: Internet

Nuestros cerebros están hechos de cien mil millones de neuronas. Si se tuviera que contar todas las neuronas del cerebro a una tasa de una por segundo, tardaría más de 3 mil años. Nuestras mentes están hechas de máquinas moleculares, también conocidas como células cerebrales.

"¿Conoces el poder de una máquina hecha de mil millones de piezas móviles?", Pregunta Dennett. "No somos sólo robots", dice. "Somos robots, hechos de robots, hechos de robots". Nuestras células cerebrales son robots que responden a señales químicas. Las proteínas motoras que crean son robots. Y así sigue.

Entonces para Dennett la conciencia no es más real que la pantalla en una laptop, lo que los geeks llaman "ilusión del usuario". Presionar los iconos en nuestros teléfonos nos hace sentir en control. Nos sentimos a cargo del interior del hardware. Pero lo que hacemos con nuestros dedos en nuestros teléfonos es una contribución menor en la actividad total del teléfono. Y, por supuesto, no nos dice absolutamente nada acerca de cómo funcionan.

La conciencia humana es igual, dice Dennett. "Es la ‘ilusión del usuario’ del mismo cerebro", dice. Se siente real e importante para nosotros, pero no es gran cosa. "El cerebro no tiene que entender cómo funciona el cerebro".

Por eso Dennett cree que no somos tan listos como creemos. Sabemos que evolucionamos de los simios, compartimos el 99% de nuestro ADN con los chimpancés. Reconocemos que parte de nuestro comportamiento se debe a nuestra naturaleza animal. Nuestras cualidades más especiales, nuestra inteligencia, nuestra perspicacia y creatividad, nos gusta pensar, deben tener causas más especiales.

Pero nuestros cerebros, al igual que nuestros cuerpos, han evolucionado durante cientos de millones de años. Son el resultado de millones y millones de años de un ensayo y error evolutivo. Desde una perspectiva evolutiva, nuestra capacidad de pensar no es diferente de nuestra capacidad de digerir, dice Dennett.

Ambas actividades biológicas pueden ser explicadas por la Teoría de la Selección Natural de Darwin, a menudo descrita como la supervivencia del más apto.

Los humanos evolucionamos inicialmente de pequeñas bacterias. Nuestras mentes, con todos sus talentos notables, son el resultado de infinitos experimentos biológicos. Nuestro genio no es dado por Dios. Es el resultado de millones de años de ensayo y error.

Cuando una bacteria se mueve hacia una fuente de alimento, los científicos no elogian a las bacterias por ser inteligentes. Eso sería muy poco científico. Pero cuando los científicos describen el pensamiento como una actividad biológica, arriesgan el ridículo o el escarnio público. Muchos consideran que tal reduccionismo ofende, que es ingenuo pensar que la mente humana no es nada más que un grupo de neuronas.

Sin embargo, Descartes subestimó groseramente las máquinas. Alan Turing lo contradijo exitosamente. Predijo que a finales del siglo XX: "El uso de las palabras y la opinión educada general habrá cambiado tanto que se podrá hablar de máquinas pensando sin ser contradicho".

Las computadoras en la década de 1960 no eran muy buenas en el ajedrez. Ahora tocan el saxofón como John Coltrane. En esta era digital de supercomputadoras y teléfonos inteligentes, ya no es tan difícil imaginar que los humanos somos en realidad una máquina hecha de mil millones de partes móviles.

Artículo publicado originalmente en la BBC

 

 

Si quieres estar siempre enterado de lo último y lo mejor en descubrimientos, investigaciones y avances científicos y tecnológicos SUSCRÍBETE AQUÍ en un solo paso. Recibirás un boletín semanal con lo mejor de Sophimania.


#conciencia #daniel dennett
Compartir Twittear Compartir