“Hormona del amor” produce apego entre madres e hijos

Cerebro y Neurociencias

Por Sophimania Redacción
17 de Abril de 2015 a las 15:45
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“Hormona del amor” produce apego entre madres e hijos

Investigadores del NYU Langone Medical Center han llevado a cabo un estudio que demuestra cómo la oxitocina enseña al cerebro de la madre a responder a las necesidades del recién nacido. La investigación se publica en Nature.

La poderosa hormona cerebral oxitocina actúa sobre las células cerebrales individuales para incitar comportamientos sociales específicos, como enseñar al cerebro materno a responder a las necesidades de los bebés. Este hallazgo podría conducir a entender mejor cómo utilizar la oxitocina y otras hormonas para tratar los problemas de comportamiento resultantes de la enfermedad o el trauma en el cerebro.

“Nuestros hallazgos redefinen la oxitocina como algo completamente diferente a una droga del amor; más bien como un amplificador y supresor de las señales neuronales en el cerebro”, dice el investigador principal del estudio, Robert Froemke.

El estudio ha encontrado que “la oxitocina sube el volumen de la información social procesada en el cerebro”, añade Froemke. Esto indica que “podría ser usada en el futuro para tratar la ansiedad social, el estrés postraumático, trastornos del habla y del lenguaje, e incluso problemas psicológicos derivados del abuso de menores", subraya.

 

 

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Foto: froemkelab

 

 

En experimentos separados en ratones hembra adultos sin cachorros, y por lo tanto sin experiencia con niveles de oxitocina elevados, la adición de oxitocina extra en sus cerebros “vírgenes” llevó a estos ratones a reconocer rápidamente las llamadas de socorro apenas audibles de los cachorros de otra madre retirados recientemente de su nido. Estos ratones adultos aprendieron rápidamente a prepararse para ir a buscar a los cachorros, cogiéndolos por el cogote y devolviéndolos al nido, como si fueran las verdaderas madres de las crías.

Este comportamiento aprendido fue permanente. Las ratonas sin descendencia continuaron recogiendo y cuidando a las crías incluso cuando sus receptores de oxitocina fueron bloqueados a posteriori, señalan los autores.

Un tema clave en el estudio, ha sido la posibilidad de rastrear la oxitocina en las células cerebrales individuales, gracias al uso de un anticuerpo desarrollado en el NYU Langone que se une específicamente a las proteínas de los receptores de la oxitocina en cada neurona, lo que permite que las células se puedan ver con microscopio.

“Nuestra investigación futura incluirá más experimentos para entender las condiciones naturales, más allá de dar a luz, en virtud de las cuales se libera oxitocina en el cerebro”, agrega Froemke.

 

 

FUENTE: ABC, Scientific American


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