La pobreza afecta el desarrollo del cerebro y sus funciones cognitivas

Cerebro y Neurociencias

Por Sophimania Redacción
1 de Junio de 2017 a las 08:14
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La pobreza afecta el desarrollo del cerebro y sus funciones cognitivas
Foto: Getty

La BBC realizó un análisis de lo que dicen 4 neurocientíficos sobre cómo puede afectar el ambiente, en concreto la pobreza, al desarrollo y función de nuestro cerebro.

La pobreza tiene un impacto en el desarrollo de nuestras capacidades cognitivas y el desarrollo sano de nuestro sistema nervioso debido a que está asociada a mala nutrición, estrés familiar y falta de atención y cuidado de los padres, entre otros factores.

Eldar Shafir, profesor de ciencia del comportamiento y políticas públicas en la Universidad de Princeton, Estados Unidos, explica que las personas en situación en pobreza podrían tener menos espacio cognitivo para concentrarse y pensar, debido a la cantidad de preocupaciones que invaden su mente.

Los estudios realizados por Shafir sugieren que vivir en situación de pobreza implica hacer un manejo de los pocos recursos por la escases de dinero, lo que incrementa la preocupación cotidiana. En el cerebro, las unidades de información que manejamos son limitadas, por lo que muchas preocupaciones impedirían que podamos manejar otra información. "Esto hace que se te olviden otras cosas, tienes una capacidad de atención limitada", señala.

En uno de los estudios que realizó, le dijo a un grupo de personas que tenían que hacer frente a una reparación de su vehículo. A unos les dijo que iba a costar US150 y para otros la cuenta ascendía a US$1 500, sin importar su posición económica. A continuación les entregó a todos una serie de pruebas cognitivas. Shafir observó que las personas con mayores recursos económicos se desempeñaron igual en las pruebas, independientemente de la cantidad que tuvieran que pagar en el taller. Mientras que las personas en situación de pobreza, se desempeñaron mejor cuando la factura del auto era inferior.

La diferencia fue de 12 a 13 puntos de coeficiente intelectual. "Es una cantidad muy significativa, puede marcar la diferencia entre estar en la media o ser superdotado, por ejemplo", explica Shafir.

Al Hazzuri, profesora en la Universidad de Miami, estudia el envejecimiento cerebral. En uno de sus estudios analizó 3 500 adultos de entre 18-30 años en 1985 y les hizo un seguimiento durante 20 años, donde reportaban sus ingresos económicos.

"Queríamos medir la influencia de tener bajos ingresos durante un tiempo sostenido sobre la función cerebral", detalla. Se les sometió a tres pruebas para detectar el envejecimiento cognitivo y encontraron que "las personas que estuvieron en situación de pobreza todo el tiempo durante esos 20 años tuvieron resultados muchos peores que los que nunca vivieron esa experiencia", indica.

Es un error pensar que los pobres son pobres porque el cerebro no funciona bien. Más bien, la pobreza forma el cerebro de cierta manera y afecta su funcionamiento, encuentra la investigadora en sus estudios. "Yo diría que la pobreza cambia sin duda cómo pensamos".

Katie McLaughlin, profesora de psicología de la Universidad de Washington está especializada en el estudio de niños pequeños. Realizó estudios en orfanatos de Rumanía. "Si podemos entender cómo esta forma extrema de privación afecta al desarrollo cerebral, quizá podamos aprender algo sobre lo que pasa en los cerebros de los niños que crecen en la pobreza", afirma.

En su investigación, encontró que los cerebros de los niños en peores condiciones se van debilitando, especialmente en las áreas que procesan el lenguaje complejo."Los circuitos y conexiones neuronales diseñados para procesar esa información, si no se utilizan, desaparecen", explica. "Si esto pasa de forma continua y a gran escala, contribuye a un estrechamiento del córtex". Esto produce debilitamiento de la materia gris externa en el cerebro de los niños, debido a la ausencia de estímulos del entorno, porque no se les habló o jugó con ellos lo suficiente.

Charles Nelson, profesor de pediatría y neurociencia en la Universidad de Harvard, considera que cada vez hay pruebas más claras para establecer una relación entre pobreza y cambios cerebrales."El simple hecho de no ganar una cierta cantidad de dinero no causa nada. Es lo que viene relacionado con el hecho de no tener una cierta cantidad de dinero lo que parece causar estos resultados de los que estamos hablando. "Por ejemplo, la escasez de comida o el no tener buen acceso a la atención médica o el alto nivel de estrés en la familia que puede desembocar en falta de cuidados", dice.

 

FUENTE: Resumen de artículo original de BBC

 

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