Los bebés no sienten las cosquillas como los adultos

Cerebro y Neurociencias

Por Sophimania Redacción
21 de Octubre de 2015 a las 08:33
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Los bebés no sienten las cosquillas como los adultos

Un grupo de investigadores del instituto Goldsmiths de la Universidad de Londres han publicado un estudio en Current Biology donde se analizó  la respuesta de un total de 30 bebés ante cosquillas en la planta de los pies.

 

Andrew J. Bremner, investigador de la Universidad de Londres y jefe del proyecto, se preguntaba si los bebés se deban cuenta que los estímulos en sus pies procedían del mundo exterior.

 

Bremner y su equipo dieron con la respuesta probando cruzar las piernas tanto a los bebés de cuatro meses como a los de siete. Los resultados indicaron que, al hacerles  cosquillas, los bebés más jóvenes se equivocaban de pie en un 30%, mientras que en los bebés de siete meses en adelante fallaban en un 50%. Los bebés más jóvenes superan a los bebés mayores y adultos en la percepción correcta de dónde han sido tocados, pero los investigadores recalcan que este estudio solo cuantifica estos fallos cuando las manos y los pies están cruzados.

 

Lo que han descubierto los científicos es algo que se lleva investigando desde los años sesenta. “Con el tiempo asumimos que nuestras extremidades permanecen en lugares concretos. Llegamos a esperar, por ejemplo, que nuestra mano izquierda se encuentre en el lado del extremo izquierdo visual, y que nuestra mano derecha está normalmente en el lado derecho. De la misma manera, esperamos que los toques en nuestro lado derecho tengan su origen ahí. Así que, al cruzar las extremidades, tendemos a cometer errores”, explica Bremner .

 

Los científicos creen es que la razón del acierto radica precisamente en la simplicidad de sus cerebros. “Los bebés más jóvenes perciben el tacto de manera más simple: solo registran de dónde procede el estímulo en su cuerpo”, indica Bremner.

 

Por el contrario, señala, los bebés más grandes y los adultos registran de dónde procede el estímulo táctil y, además de eso, relacionan ese estímulo con un lugar procedente del mundo exterior. “Esa es una percepción más compleja del espacio y de la comprensión del tacto, por lo que también puede conducir a error en algunos casos”, concluye.

 

 

FUENTE: El País


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