Psicóloga explica cómo creamos las emociones: “Eres el arquitecto de tu propia experiencia”

Cerebro y Neurociencias

Por Sophimania Redacción
20 de Marzo de 2017 a las 22:52
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Psicóloga explica cómo creamos las emociones: “Eres el arquitecto de tu propia experiencia”
Lisa Feldman. Foto: Ken Richardson

Somos el arquitecto de nuestra propia experiencia emocional, y eso tiene profundas implicaciones filosóficas y prácticas, dice Lisa Feldman Barrett, profesora de psicología de la Universidad  Northeastern en Boston, Estados Unidos. En una entrevista para Shannon Fischer en New Scientist explica que las emociones son construidas culturalmente.

Desde el punto de vista tradicional, ¿las emociones nos vienen “de fábrica”?

Sí. Felicidad, tristeza, ira, miedo, sorpresa y disgusto. Pero el problema es que la evidencia no soporta esta idea. La gente generalmente no frunce el ceño cuando está enojado, no hacen puchero cuando están tristes, y no ensanchan sus ojos cuando tienen miedo.

Perdí la fe en la visión clásica en la escuela de posgrado. Traté de reproducir un hallazgo que había sido publicado varias veces. En ocho experimentos durante tres años, nunca pude reproducirlo. Cuando miré de cerca mis datos, me di cuenta de que mis sujetos no distinguían entre ansiedad y depresión. Así que pensé que sólo mediría emoción objetivamente, sin preguntar cómo se sentían. Pensé que sería sencillo porque todo el mundo sabía que las diferentes emociones tienen señales faciales y físicas únicas.

Pero no funcionó. Si nos fijamos en la literatura sobre las expresiones faciales, la mayoría de los estudios que apoyan la universalidad usan trucos psicológicos: los experimentadores “obligan” a los sujetos a elegir entre un pequeño conjunto de palabras de emociones cuando se les muestra una expresión facial. Mi laboratorio y otros han demostrado que si se eliminan estas señales, por ejemplo, preguntando a los sujetos lo que significa un rostro sin una lista de palabras para elegir, todo el efecto se desmorona. Estudios de cambios cardiovasculares, imágenes cerebrales y mediciones de las propias neuronas ponen en duda la visión clásica.

Entonces, ¿el miedo y la felicidad solo existen porque nosotros, como sociedad, decidimos que lo hacen?

Sí. La felicidad existe porque imponemos funciones a la sonrisa, a los cambios corporales y a ciertos otros comportamientos. Tenemos convenios colectivos sobre esas funciones.

¿Estás diciendo que tienes que tenemos que tener un concepto de emoción para sentirla?

Los tahitianos no tienen un concepto de tristeza, pero experimentan esa sensación de bajón, que los occidentales a menudo construyen como tristeza, aunque también podríamos construir fatiga, aburrimiento e incluso hambre. Si una madre tahitiana pierde un hijo, siente una enfermedad física. Ella siente la pérdida pero no hay ninguna garantía de que ella siente lo mismo que alguien de una cultura diferente.

¿Qué pasa con la idea común de que las mujeres son más emocionales que los hombres?

Esta creencia es omnipresente en las culturas occidentales. Pero cuando se miden los cambios fisiológicos no hay evidencias para ello. Algunos experimentos encuentran que las mujeres mueven sus caras más que los hombres en general, y dado que la visión clásica de la emoción le da mucha importancia en las expresiones faciales, se podría hipotetizar que ayuda a mantener el estereotipo. Y este estereotipo es extremadamente perjudicial: hay evidencia de que cuando se refiere a una mujer como emocional, por lo general significa demasiado emocional, lo que refuerza el estereotipo de que es infantil o está fuera de control. Por otro lado, si la mujer desafía el estereotipo, se le ve como fría y poco fiable. Para los hombres las reglas no son tan estrictas. Este es un problema real en los tribunales. Hay personas que no pueden obtener un juicio justo porque los jurados y los jueces aceptan el estereotipo y creen que, por lo general, las emociones pueden ser leídas fácilmente.

Si las emociones se construyen, ¿podemos construirlas de diferentes maneras?

Sí. Eres el arquitecto de tu propia experiencia. La experiencia en el aquí y ahora se construye a partir del pasado, porque el cerebro puede tomar trozos de ese pasado y recombinarlo de nuevas maneras. No estoy diciendo que puedas chasquear tus dedos y cambiar tu forma de sentir, pero el horizonte es más flexible de lo que creemos. Por ejemplo: un estudiante que se está preparando para una prueba estará en un alto estado de excitación. Podría experimentar esta excitación como ansiedad, pero podrían aprender a recategorizarla como determinación, lo que la investigación demuestra que le permitiría desempeñarse mejor en las pruebas.

¿Puedo realmente entrenar a mi cerebro para que se sienta diferente?

Puedes cultivar experiencias y generar conceptos que le dan a tu cerebro los ingredientes para hacer las emociones más flexiblemente. Un gran recurso es utilizar conceptos de emociones de otras culturas. Por ejemplo, Japón tiene arigata-meiwaku, la sensación negativa de cuando alguien te hace un favor que no querías y debes estar agradecido. Si aprendes este concepto tu cerebro puede generar emociones con él.

Cuantos más conceptos de emociones conozcas vas a poder regular mejor tus emociones. También es importante mantener la salud física, porque el cerebro utiliza sensaciones corporales para ayudar a hacer emociones. Si le exiges demasiado a tu cuerpo, las emocione que crea son más negativas.

¿Por qué la idea de que las emociones son universales duró tanto tiempo?

La universalidad apoya una teoría particular de la naturaleza humana: que hay sólo un tipo de mente humana con emociones que todos compartimos, como la ira, la tristeza, el miedo y así sucesivamente. Pero hay un límite poroso entre lo que está fuera y dentro de nuestra cabeza. Los cerebros se conectan al mundo físico y social, haciendo muchos tipos de mentes. Somos responsables de la realidad social que ayuda a crear las mentes de la próxima generación.


Entrevista completa en inglés en New Scientist


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