Así era el verdadero rostro del tiranosaurio rex

Dinosaurios, Paleontología y Arqueología

Por Sophimania Redacción
3 de Abril de 2017 a las 14:03
Compartir Twittear Compartir
Así era el verdadero rostro del tiranosaurio rex
Imagen: Dino Pulerà

Así era el rostro de los tiranosaurios, según un equipo de investigadores del Departamento de Biología de la Universidad de Carthage (EE.UU.). Descubrieron  una nueva especie llamada Daspletosaurus horneri , primo del T. rex, que vivió en el Cretácico tardío hace 75 millones de años.

El hallazgo se publicó en la revista Scientific Reports y documenta una cara cubierta por una “máscara” sin labios y de grandes escamas planas y parches de piel como armaduras. Esto se logró luego de comparar cráneos de tiranosaurios con los de y mamíferos.

“Los tiranosaurios son idénticos a los cocodrilos en que los huesos de sus hocicos y mandíbulas son ásperos, excepto por una banda estrecha de hueso liso a lo largo de la hilera de dientes”, explica Thomas Carr, líder del estudio. “No encontramos ninguna evidencia de labios en los tiranosaurios: la textura áspera cubierta por escamas se extiende casi a la fila de dientes, sin proporcionar ningún espacio para los labios”.

Pero esto no significa que no tuvieran piel. Encontraron áreas de hueso grueso que tenía piel como armadura que forma el hocico y los lados de las mandíbulas inferiores. Gracias a esta piel tenían protección de rozadura y abrasiones. En los tiranosaurios, el hocico y las mandíbulas están penetrados por numerosas pequeñas aberturas nerviosas, lo que les proveía de sensibilidad.

Los hallazgos revelan una compleja red sensorial derivada del nervio trigémino, que en los vertebrados, es responsable de la detección de campos magnéticos en la migración de aves, la electrorrecepción para la depredación en el pico del ornitorrinco o los delfines, la detección del infrarrojo en las víboras, la identificación de las presas o la guía de los movimientos en los mamíferos mediante el uso de bigotes, la detección de las vibraciones a través del agua en los caimanes y la transformación de la trompa del elefante en una “mano”.

Los científicos creen que el Daspletosaurus horneri representa un único linaje que cambió a lo largo del tiempo geológico. Se trata de un cambio anagenético, un tipo de evolución en la que una especie se convierte en otra nueva en vez de dividirse de un ancestro común. “Cuando consideramos las épocas geológicas de las dos especies, la evolución del Daspletosaurus nos da una indicación de lo despacio que la evolución puede actuar en los grandes dinosaurios, lo que en este caso ocurrió en 2,3 millones de años”, finaliza Carr.

 

FUENTE: ABC


Un nuevo estudio publicado Behavioral Processes en sugiere que el contacto humano es más importante para los gatos de lo que se sospechaba anteriormente. Los gatos normalmente necesitan más sueño y menos mantenimiento diario que los perros y suelen ser distantes e indiferentes y están menos interesados ​​en el afecto y la aprobación de las personas.

Sin embargo, cuando los investigadores investigaron las preferencias de los gatos por la comida, los juguetes y la interacción social con la gente, la mayoría de los gatos buscaba la atención humana sobre todo lo demás, incluso la comida.

El estudio se originó en el laboratorio de Interacción Humano-Animal de la Universidad Estatal de Oregon (HAI). Investigaciones anteriores habían explorado las preferencias de los gatos por los alimentos, los estímulos visuales y los olores, evaluando el impacto que éstos podrían tener en el comportamiento de los animales. Pero este estudio fue el primero en investigar las interacciones de los gatos con los humanos como un comportamiento que podría afectar la calidad de vida de los felinos.

Los científicos analizaron grupos de gatos adultos entre las edades de 1 y 20 años. Pidieron recolectar los datos de 19 gatos que vivían en refugios y 19 gatos que tenían dueño. Durante 2 horas y 30 minutos antes de las pruebas, los gatos fueron aislados de la atención social y alimentos. Luego fueron introducidos uno a la vez a diferentes estímulos, proporcionados en sesiones separadas.

En una sesión, una persona llamaba a los gatos para acariciarlos y jugar con ellos. En otra, los gatos tenían libre acceso a la comida, un ratón de juguete con un agitador en el interior, o paños marcados con los olores del gato, otro gato y un gerbo.

Durante las sesiones, los investigadores observaron cuán comprometidos estaban los gatos y cuánto tiempo dedicaron los animales a las diferentes actividades. Sin embargo, la prueba final ofreció a los gatos todas las opciones.  En general, no hubo diferencias significativas en el comportamiento de los gatos del refugio y los que tenían dueño.  Pero 19 de los gatos, 50 por ciento, eligieron a la gente sobre todo lo demás, pasando el 65 % de la sesión final disfrutando de la compañía de seres humanos.

"Aunque a menudo se piensa que los gatos prefieren la soledad a la interacción social, los datos de este estudio indican lo contrario", escribieron los autores. Los investigadores observaron que incluso cuando los gatos mostraban preferencias similares para el afecto humano como para otras actividades, los animales todavía exhibían una gama de comportamientos individuales. "Es posible que algunas poblaciones de gatos puedan mostrar una mayor preferencia por la interacción social que otras", concluyeron los autores.

 

FUENTE: LiveScience

Si quieres estar siempre enterado de lo último y lo mejor en descubrimientos, investigaciones y avances científicos y tecnológicos SUSCRÍBETE AQUÍ en un solo paso. Recibirás un boletín semanal con lo mejor de Sophimanía.


#tiranosaurio #rostro
Compartir Twittear Compartir