Encuentran restos orgánicos en garras de dinosaurio de hace 75 millones de años

Dinosaurios, Paleontología y Arqueología

Por Sophimania Redacción
11 de Noviembre de 2016 a las 09:55
Compartir Twittear Compartir
Encuentran restos orgánicos en garras de dinosaurio de hace 75 millones de años

Una nueva investigación de la Universidad Estatal de Carolina del Norte demuestra que un oviraptor mongol de 75 millones de años de antigüedad, fosilizado  al tiempo que cubría sus huevos, conservó la vaina de Keratina de sus garras. El trabajo fue publicado en Proceedings of the Royal Society B.

El Citipati osmolskae era un dinosaurio del tamaño de un emú que vivía en lo que hoy es Mongolia durante el período Cretáceo. En 1995, un espécimen particularmente bien conservado de Citipati fue recuperado de la formación de Djadokhta. El espécimen se encontró en una posición de incubación en un nido de huevos.

Durante la preparación del espécimen, los científicos notaron que había una fina lente de material blanco que se extendía más allá de una de las garras óseas en un miembro anterior que difería en textura y color tanto del sedimento como del hueso. También encontraron la vaina de una garra.

En las aves modernas, las vainas de las uñas cubren la garra al final de los dedos, como hacen las uñas de los humanos. Esto ayuda a la defensa, movimiento o captura y retención de presas. Las vainas de las aves modernas están compuestas de dos tipos de queratina: la alfa-queratina, la forma más suave que se encuentra en el interior de la vaina; y la beta-queratina, una queratina más dura y duradera que comprende el exterior de la vaina.

Alison Moyer, investigadora postdoctoral en la Universidad de Drexel y autora principal de la investigación, utilizó microscopía electrónica de barrido y transmisión para obtener detalles microscópicos tanto de la superficie del tejido como de su estructura interna. Los resultados mostraron que la muestra era estructuralmente similar a las vainas de uñas de las aves modernas, por lo que el equipo decidió proceder con pruebas inmunohistoquímicas (IHC).

Estas pruebas utilizan anticuerpos que reaccionan contra una proteína en particular. Moyer usó anticuerpos beta-queratina derivados de plumas de aves modernas. En la prueba inicial los resultados no fueron concluyentes, pero luego encontró una concentración inusualmente alta de calcio en la garra fósil. Cuando eliminó el calcio volvió a hacer la prueba y los anticuerpos reaccionaron fuerte, indicando la presencia de beta-queratina.

"Es probable que la incorporación de calcio en el tejido ayudó a conservarlo", dice Moyer, "pero ese mismo calcio tuvo que ser eliminado para ver la composición molecular subyacente”, finalizó.

 

FUENTES: ABC, NCSU


#dinosaurio #organico
Compartir Twittear Compartir