Por qué sí es importante invertir en investigaciones sin aplicaciones “prácticas” como el Gran Colisionador de Hadrones

Física, Mundo Cuántico y Futuro

Por Sophimania Redacción
7 de Abril de 2015 a las 15:33
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Por qué sí es importante invertir en investigaciones sin aplicaciones “prácticas” como el Gran Colisionador de Hadrones

El Gran Colisionador de Hadrones es un gigantesco aparato con una maquinaria increíblemente sofisticada emplazada a lo largo de un túnel circular de 27 kilómetros, que ha generado hasta el momento un gasto de US$6.000 millones. ¿Es una inversión equivocada?

Igualmente, la misión Rosetta también hizo que muchos se preguntaran si valía la pena gastar tanto dinero en ella. El día en que la nave Rosetta logró su histórico encuentro un cometa que estaba más allá de Marte, muchos se preguntaron qué beneficios para la humanidad traería el conocimiento que la sonda pudiese obtener.

Y esta es la respuesta por razones prácticas: si un cometa se acerca hacia nosotros, sería bueno saber de qué está hecho y cómo podemos desviarlo. Además, permitiría satisfacer nuestra curiosidad sobre si los cometas fueron los que trajeron agua a la tierra o incluso la vida.

Cuando se descubrió el famoso bosón de Higgs y se confirmó su posición en el Modelo Estándar de física, eso fue en sí mismo un logro extraordinario. Demostró la existencia de un proceso invisible que cumple el rol fundamental de darle a las otras partículas su masa o sustancia.

 

 

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CERN. Foto: BBC

 

 

Algo impresionante, ¿pero cambió en algo en nuestra existencia cotidiana? La respuesta es no. Pero es un gran paso en el camino hacia el entendimiento de cómo funciona el universo. La próxima colisión de protones puede revelar algo sobre la mayoría de la materia que existe pero que no hemos podido ver: eso que conocemos como la materia oscura.

Todo esto nos abrirá los ojos a una nueva forma de percibir lo que vemos y tocamos, cómo está hecho y cómo se mantiene cohesionado. Pero, aunque puedan ser asombrosos, estos descubrimientos no serán en sí algo tangible que cambie nuestra forma de vida.

Es como funciona la ciencia: un nuevo hallazgo puede abrir una puerta y luego es el turno de otros investigadores decidir si quieren atravesar el umbral, a veces décadas más tarde, para desarrollar aplicaciones prácticas.

Quién sabe si el bosón de Higgs o las partículas de materia oscura pueden dar lugar a saltos científicos similares en los próximos 50 o 100 años.

En los años 60, cuando la NASA estaba bajo presión para justificar el costo de las misiones Apolo, recurrió a las aplicaciones que podían derivarse del proyecto. Los viajes a la Luna, decían, les dieron un impulso único a la tecnología y produjeron maravillas como los aparatos electrónicos en miniatura y las sartenes en las que la comida no pega.

Y esto es otro componente clave del caso del CERN.

 

 

FUENTE: BBC


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