Los perros no aprendieron a ser justos de los humanos

Genética, Biología y Química

Por Sophimania Redacción
12 de Junio de 2017 a las 12:22
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Los perros no aprendieron a ser justos de los humanos
Los perros son justos no por los humanos sino a pesar de ellos. Foto: Internet

Debido a que el humano tiene una aversión natural por la injusticia, durante algún tiempo se pensó que los perros, quienes también la poseen, la habían adquirido de nosotros. Sin embargo una nueva investigación realizada con lobos y publicada en la revista Current Biology, encontró que esta cualidad precede a la domesticación de los mejores amigos del hombre e incluso sugiere que su interacción con los humanos los habría hecho menos justos.

Los científicos han reconocido desde hace tiempo algo que ellos denominan como "sensibilidad a la inequidad", o un sentido de imparcialidad, desempeñó un papel importante en la evolución de la cooperación entre los seres humanos. Básicamente, si otros te tratan mal, rápidamente aprendes a dejar de trabajar con ellos.

Los investigadores creen que el comportamiento también se encuentra ampliamente en los primates no humanos. Unos experimentos en el 2008 demostraron que los perros también tenían esta sensibilidad. Este nuevo estudio muestra que también está profundamente arraigado en los lobos.

Los científicos experimentaron con perros y lobos que habían sido criados en jaurías. Se colocaron dos animales de cada especie en jaulas adyacentes, equipadas con un timbre. Cuando el perro o lobo lo presionaba con su pata, ambos animales recibían una recompensa. De vez en cuando el animal que presionaba el timbre no recibía nada, mientras que su compañero sí.

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A los lobos no les gusta la injusticia. Foto: Universidad de Vienna

El hallazgo clave fue que cuando el compañero recibía un mejor trato, el animal que hacía la tarea se rehusaba a continuar con ella.

"Cuando la inequidad fue mayor, dejaron de presionar el botón", dijo Jennifer Essler, de la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena. "Para algunos de ellos fue una respuesta tan rápida y fuerte, que uno de los lobos dejó de hacerlo después del tercer intento de no recibir nada mientras su compañero recibía algo, creo que estaba tan frustrado que incluso rompió el aparato".

El hecho de que este comportamiento se haya encontrado en los lobos y los perros ayuda a cambiar la idea de que los perros aprendieron este concepto porque fueron domesticados. Los experimentos sugieren en cambio que el comportamiento es probable se haya heredado de un antepasado común a los lobos y los perros.

"Tiene mucho más sentido decir que esto sería algo compartido de un antepasado común que decir que evolucionó dos veces, o decir que vino de domesticación," añadió Essler.

Sin embargo, el impacto humano en los perros no está totalmente ausente. Los perros que son mascota son menos sensibles a ser tratados injustamente y es probable que sea debido a su experiencia con nosotros. Los perros son más tolerantes quizás por nuestra culpa.

"Creo que está claro que esto se ve afectado por la domesticación, así como su experiencia de vida con los seres humanos, porque uno ve una diferencia entre los perros mascota y los perros que viven en jaurías", dijo Essler. "Parece que tener una experiencia de vida con los seres humanos los hace más tolerantes a la desigualdad que proviene de los humanos", finalizó.

 

FUENTES: BBC, SIMTHSONIAN

 

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