Resuelven el misterio de cómo evolucionó la visión a color del ser humano

Genética, Biología y Química

Por Sophimania Redacción
22 de Diciembre de 2014 a las 11:40
Compartir Twittear Compartir
Resuelven el misterio de cómo evolucionó la visión a color del ser humano

Después de de décadas de trabajo, un equipo internacional de investigadores ha logrado entender cómo nuestra especie obtuvo una de sus singularidades más características: la capacidad de ver el color azul.

Según Shozo Yokoyama de la Universidad de Emory, líder del equipo, “hemos seguido todos los caminos, hasta 90 millones de años atrás en el tiempo, que llevaron a la visión humana en color. Hemos clarificado estas vías a nivel molecular, a nivel genético y a nivel funciona”.

En estudios previos, Yokohama y sus colegas mostraron que nuestros primeros ancestros añadieron la sensibilidad al color verde a la sensibilidad al color rojo en algún momento hace entre 30 y 40 millones de años. Para conseguir entender cómo logramos ver todos los colores del espectro visible, necesitaban descubrir cómo obtuvimos la capacidad de ver el color azul.

En un estudio publicado en 2008, Yokohama mostró cómo los peces Sable Negro, pertenecientes a la familia de los Trichiuridae, cambiaron su visión UV a una visión con color azul gracias a una mutación única. Nuestros antepasados, por el contrario, necesitaron una gran cantidad de mutaciones a lo largo de millones de años para lograr el mismo resultado.

La evolución de nuestros ancestros fue muy lenta, comparada con la del pez, probablemente porque nuestro medio ambiente cambió mucho más despacio. Esta vez, el equipo investigó más profundamente el proceso, analizando moléculas ancestrales, proteínas y pigmentos que estaban presentes en nuestros antepasados y que ahora pueden ser sintetizados en un laboratorio.

 

 

vision 2

Foto: Science Alert

 

 

Descubrieron que hasta 5 clases de opsinas eran necesarias para codificar los pigmentos visuales de la luz natural y la visión en color. Durante decenas de millones de años, y mientras el medio ambiente cambiaba, pedazitos de estas opsinas cambiaban a su vez para poder adaptarse.

Hace 90 millones de años, nuestros ancestros eran mamíferos nocturnos capaces sólo de distinguir el color rojo. 60 millones de años más tarde, estos mamíferos habían evolucionado en primates con 4 diferentes tipos de opsinas, lo que les permitía ver todos los colores del arcoiris. El equipo descubrió que la visión humana actual se podría obtener a través de 7 mutaciones genéticas y 5040 cambios en los aminoácidos.

Experimentamos con cada una de esas 5040 posibilidades, afirma Yokohama, y descubrimos que de las 7 mutaciones requeridas, cada una individualmente no tenía ningún efecto. Sólo cuando varios de los cambios se combinaban en un orden particular, sólo entonces la evolución se completaba.

Esto significa que los cambios medioambientales no fueron suficientes, por sí mismos, para esta evolución; el cambio requirió modificaciones moleculares internas. El equipo descubrió que cerca del 80% de las 5040 vías se detuvieron a mitad de camino porque la proteína había sido inutilizada por una nueva mutación.

El 20% de las vías restantes siguieron siendo posibles, pero nuestros antepasados sólo utilizaron una de ellas, dice Yokoyama. Nosotros hemos identificado esa vía. La publicación del estudio completa un largo trayecto para entender la evolución de la visión en color. Ya no hay más ambigüedades. Hasta el nivel de los aminoácidos, conocemos todos los mecanismos involucrados en esta evolución.

 

 

FUENTE: Science Alert


Compartir Twittear Compartir