¿Somos realmente 99% chimpancés? (VIDEO)

Genética, Biología y Química

Por Sophimania Redacción
18 de Junio de 2015 a las 09:19
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¿Somos realmente 99% chimpancés? (VIDEO)

¿Sabías que los humanos comparten el 50 % de su ADN con los plátanos, el 80 % con los perros, y 99,77 %, con los chimpancés? Tomado literalmente, ese pequeño hecho implica que si se extrajera una célula azar de un chimpancé y un humano, y se desenredaran los cromosomas de ADN cargados dentro, seríamos capaces de identificar las diferencias exactas en nuestras firmas de ADN.

 

Hace entre 6 y 8 millones de años, los ancestros de los chimpancés y los humanos se separaron de nuestro ancestro común, y por medio de mutaciones aleatorias y selección natural, nuestros genomas cambiaron radicalmente, y permitieron que surjan nuevas especies. Uno de los cambios más significativos fue que las especies humanoides terminaron con 23 cromosomas, mientras que los chimpancés mantuvieron 24. Otros cambios incluyen secciones enteras de ADN que se replicaron o fueron eliminadas.

 

 

MinuteEarth

 

 

Y, por extraño que parezca, no fueron estas pequeñas diferencias de una sola letra las que causaron mayor dificultad a los científicos cuando estaban comparando el ADN del chimpancé y el humano, sino las grandes secciones de código que resultaron muy difíciles de identificar, explica el video de MinuteEarth. Parte del problema, dice el video, es que cuando los científicos identificaron una sección del código genético que se había duplicado en el genoma humano, pero no en el genoma del chimpancé, no sabían si contarlo como un solo cambio o varios cambios en cada letra individual.

 

¿Qué pasa si descartamos todas esas diferencias, por ejemplo, las mismas secciones de ADN que se han dividido y revertido en ambos genomas? Bueno, así es como se obtiene el 99,77 % de factores comunes. Pero esto implica dejar de lado alrededor de 1,3 mil millones de letras del código genético. En el video podrás entender qué significa esta diferencia y así comprender nuestra relación con nuestros parientes genéticos más cercanos.

 

 

FUENTE: Science Alert


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