Salud en peligro: 5 cosas que investigadores están haciendo para combatir la resistencia a los antibióticos de las bacterias

Medicina, Salud y Alimentos

Por Sophimania Redacción
30 de Noviembre de 2016 a las 07:43
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Salud en peligro: 5 cosas que investigadores están haciendo para combatir la resistencia a los antibióticos de las bacterias
Foto: Ella Marushchenko

Las drogas que nos han protegido de bacterias virulentas durante más de setenta años están perdiendo poco a poco su efectividad. Las bacterias causantes de enfermedades se están volviendo impermeables a los antibióticos. Algunos investigadores estiman que si no se controlan, las superbacterias matarán a 10 millones de personas cada año y costarán a la economía mundial $ 100 mil millones de dólares para el año 2050.

Para combatir las bacterias resistentes los científicos se están organizando para desarrollar nuevas formas de intervención. Estas son algunas de las formas que se están estudiando en estos momentos.  

Desarmar a los invasores

Las bacterias no siempre necesitan destruidas sacrificadas para ser neutralizadas. Algunos tratamientos atacan a los gérmenes interviniendo las armas que los hacen virulentos. Si un medicamento no mata la bacteria tienen menos probabilidad de desarrollar resistencia.

Muchas bacterias secretan toxinas que dañan las células de su huésped. Un tipo común es la toxina formadoras de poros, que perforan agujeros en las células. Liangfang Zhang, un investigador, ha encontrado la forma de anular estas toxinas con nanopartículas que las absorben. "Creo que usar nanopartículas realmente puede tener un efecto antimicrobiano muy potente", explica.

Entrega especial

Los antibióticos se propagan por todo el cuerpo y son tóxicos en altas dosis. Con la ayuda de  nanopartículas se puede programar dosis concentradas de la droga, lo que haría que se utilicen cargas más eficaces y controladas, sin aumentar las dosis, lo que genera la resistencia con el tiempo.

Sin embargo, un problema con las nanopartículas, y muchas otras herramientas, es que el sistema inmunológico las ve como una amenaza. "El tamaño es muy parecido a un virus", dice Zhang. "Nuestro cuerpo en realidad está entrenado para eliminar estas nanopartículas o virus". Debido a esto, Zhang y sus colegas han camuflado nanopartículas con membranas hechas de plaquetas.

De esta manera, "todas las nanopartículas irán específicamente a las bacterias y liberarán la droga", dice Zhang.

Ataque directo

Una estrategia consiste en diseñar versiones artificiales de péptidos antimicrobianos (AMP), que son parte de la respuesta inmune innata de microbios, plantas y animales. Estos compuestos atacan la membrana de un patógeno y también pueden causar estragos dentro de la célula.

Los péptidos antimicrobianos pueden vencer una amplia gama de patógenos, y las bacterias tienen dificultad para desarrollar resistencia a ellos. "En comparación con los antibióticos convencionales, estos péptidos son más efectivos en muchos casos", dice Lu.

Re-sensibilización

Otra forma de debilitar las bacterias es eliminar la resistencia que han cultivado contra los antibióticos. Los virus que están especializados en la caza de bacterias, llamados bacteriófagos, pueden ser aprovechados para estas misiones. Estos bacteriófagos son asesinos de bacterias extremadamente eficaces, pero los investigadores pueden usar la ingeniería genética para darles nuevas habilidades y para restaurar la sensibilidad de las bacterias a los medicamentos tradicionales.

"Lo que hemos estado haciendo es tratar de crear fagos que puedan entrar en una bacteria y matarla de una manera muy específica", dice Lu. Actualmente, no hay fagos aprobados por la FDA, aunque los ensayos clínicos están en curso. Sin embargo, al igual que otras alternativas, los fagos podrían desencadenar una reacción adversa, o recoger genes relacionados con la resistencia a los antibióticos y transferirlos a otras bacterias. Pero es poco probable que dañen el tejido humano.

Toque personal

Algunas terapias alternativas pueden adaptarse para combatir gérmenes específicos. Aquí, de nuevo, los fagos son los candidatos ideales. "Son básicamente el enemigo natural de las bacterias", dice Lu. Generalmente, "si encuentras una bacteria, puedes encontrar un fago contra ella".

Los antibióticos tradicionales a menudo matan a las bacterias indiscriminadamente, incluyendo las del microbioma natural de nuestro cuerpo que desempeñan un papel clave en nuestra salud. Los virus ofrecen un enfoque más personalizado. Pero para combatir una cantidad grande de bacterias, varios virus tendrían que ser mezclados en un cóctel. "Ese es uno de los últimos obstáculos para que la terapia con fagos se difunda, la capacidad de hacer una especie de cóctel bien definido y sintonizarlo para que vaya detrás de las bacterias que importan", explica Lu.

Arsenal diverso

Los investigadores también están explorando otras opciones, como el envío de otras bacterias para combatir los patógenos, la búsqueda de nuevos antibióticos (a menudo inspirados en compuestos que las bacterias usan para matarse mutuamente en la naturaleza) y el uso de anticuerpos, entre otras cosas.

Pasarán algunos años antes de que se adopten estas nuevas herramientas para su uso generalizado. Y por un tiempo, estos antimicrobianos alternativos se aplicaran en casos en que los antibióticos ya no funcionen. El envío de una diversa gama de armas contra las bacterias retrasará el desarrollo de la resistencia pero no hará que el problema desaparezca.

 

FUENTE: POPSCI


#resistencia #antibiotico
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