Cada uno de nosotros tiene una “nube” de microbios que lo acompaña

Medicina, Salud y Alimentos

Por Sophimania Redacción
22 de Septiembre de 2015 a las 08:15
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Cada uno de nosotros tiene una “nube” de microbios que lo acompaña

Cada persona expulsa millones de bacterias cada hora hacia su entorno. Estas bacterias forman un ecosistema que tiene unas características muy personales. Alrededor de cada uno de nosotros se forma una nube que deja marca y que puede identificar a cada persona.

 

"Esas nubes están suficientemente diferenciadas para permitir la identificación de individuos", asegura el equipo estadounidense que acaba de publicar este hallazgo en PeerJ. Este estudio ayudará a comprender el mecanismo de propagación de enfermedades infecciosas en lugares cerrados.

 

"Hasta ahora no se había demostrado que los humanos emitimos una nube microbiana detectable en una estancia cerrada", explican en su estudio. Los investigadores de la Universidad de Oregón secuenciaron los microbios del aire circundante de 11 personas a las que mantuvieron en una habitación desinfectada. Los resultados mostraron que la mayoría de los ocupantes, sentados solos en la estancia, fueron identificados simplemente analizando las combinaciones únicas de bacterias que había en el aire que les rodeaba.

 

 

microbio 2

Internet

 

 

"Esperábamos ser capaces de detectar el microbioma humano en el aire alrededor de una persona, pero nos sorprendió descubrir que podíamos identificar a la mayoría de los ocupantes simplemente analizando su nube", asegura el autor principal del trabajo, James F. Meadow, en una nota de la Universidad de Oregón.

 

En este estudio se mantuvo a los participantes dentro de la habitación, en pantalón y camiseta nuevos y desinfectados, para asegurarse de que la firma microbiana provenía de sus cuerpos. Para que los ocupantes fueran perfectamente identificables debieron pasar al menos cuatro horas sentados en el interior, ya que al cabo de dos horas su marca era mucho más tenue.

 

Es fácil dejar volar la imaginación pensando en la aplicación que podrían tener estos resultados en equipos de investigación al estilo del CSI, capaces de identificar al asesino analizando las bacterias de una habitación. No obstante, esta investigación puede ayudar a salvar muchas más vidas arrojando luz sobre el grado de interacción de nuestro microbioma con el entorno, al mejorar la comprensión de los mecanismos implicados en la propagación de enfermedades infecciosas en lugares cerrados. Esa nube que nos acompaña, en el caso de enfermedades infecciosas, puede ser letal: por ejemplo, los científicos han observado cómo el nivel de ventilación de la estancia debilita la solidez del aura de microbios.

 

 

FUENTE: El País


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