Desodorantes y antitranspirantes, ¿son o no cancerígenos?

Medicina, Salud y Alimentos

Por Luis Enrique Mendoza
17 de Febrero de 2016 a las 12:54
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Desodorantes y antitranspirantes, ¿son o no cancerígenos?

Foto: Internet

Los desodorantes y antitranspirantes aparecieron a mediados del siglo XIX, y desde entonces han sido protagonistas en camuflar o eliminar el olor natural de las personas. Por lo menos en el mundo occidental. Pero en los últimos años una preocupación ha tomado por asalto los tocadores y hábitos de aseo de millones de usuarios de este producto de sofisticación axilar: ¿pueden causar cáncer? ¿Es cierto que evitar que el cuerpo transpire puede generar que las glándulas de sudor y las células se enfermen de cáncer? ¿Existe evidencia científica de esto?

En el siguiente artículo Sophimanía te explica todo lo que tienes que saber sobre las semejanzas y diferencias entre los desodorantes y los antitranspirantes así como la supuesta relación entre su uso y el cáncer de mama. Pero vamos por partes con el primer tema para entender cómo actúan los desodorantes y antitranspirantes.

El sudor, ¿qué es?

De acuerdo con el Diccionario de la Lengua Española, el sudor “es un líquido claro y transparente que segregan las glándulas sudoríparas de la piel de los mamíferos y cuya composición química es parecida a la de la orina”.

La Dra. Silvia Neciosup, médico oncóloga, explica que el sudor “es producido por nuestro cuerpo como un medio de refrigeración. Puede presentarse como una respuesta física a la estimulación o al miedo, estos estímulos aumentan la excitación que el sistema nervioso simpático ejerce sobre las glándulas sudoríparas”.

El Diccionario Médico Ilustrado de Melloni detalla que el sudor está constituido por cloruro sódico, fosfato sódico, urea, amoniaco, creatinina, grasas y otros productos de desecho, pero principalmente por agua. La sudoración, entonces, ayuda a normalizar la temperatura corporal y a eliminar toxinas de nuestro organismo (sistema excretor).

La sudoración en sí no tiene olor. El olor ocurre cuando las glándulas apocrinas que están en las axilas liberan una secreción rica en proteínas y grasas de las que se alimentan las bacterias en la piel. El acre olor axilar es el resultado de la fermentación de algunos de esos componentes del sudor que encuentran en las axilas las condiciones idóneas de calidez y humedad, además de los desechos producidos por las bacterias. No solo la actividad física sino también las emociones fuertes hacen que las glándulas sudoríparas segreguen sudor. ¿Qué contienen los productos que el ser humano ha creado para evitar estos olores y la propia transpiración?

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Las glándulas secretan proteínas y grasas, alimento de las bacterias en la piel. Foto: Internet

Desodorantes y antitranspirantes, ¿Qué son y qué contienen?

Las diferencias entre desodorantes y antitranspirantes son varias:

El desodorante neutraliza el mal olor de las axilas a partir de la acción de sustancias antibacterianas en su composición. El desodorante no inhibe la producción de sudor y más bien transforma su olor.

Por su parte el antitranspirante más bien reduce la producción y liberación del sudor gracias a la combinación de sulfato de potasio con sales de aluminio, los cuales proporcionan la acción antitranspirante (efecto astringente). Lo que hace el antitranspirante es cerrar los poros y evitar la liberación de sudor.

Entonces, mientras el desodorante controla y neutraliza el olor, el antitranspirante regula la secreción del sudor.

Pero, ¿hay relación con el cáncer de mama?

En las últimos años diferentes estudios científicos han relacionado el uso de desodorantes y antitranspirantes con el desarrollo de cáncer de mama. Las investigaciones se basan en que la mayoría de los tumores de mama se localizan en el cuadrante superior externo del pecho, zona próxima a la axila, desde donde se absorbería el aluminio hasta el tejido mamario.

El cáncer de mama consiste en la proliferación acelerada e incontrolada de células epiteliales que revisten los conductos mamarios. “Las células del cáncer de mama pueden diseminarse a través de las sangre o de los vasos linfáticos y llegar a otras partes del cuerpo. Allí pueden adherirse a los tejidos y crecer formando metástasis” explica la oncóloga Neciosup. Los hombres no están librados de esta enfermedad, pero sin duda es más frecuente en mujeres, con el 99% de los casos.

La relación entre desodorantes y antitranspirantes con el cáncer de mama es ambigua. Los resultados han sido dispares.

desodorantes 3.jpgFoto: Internet

El aluminio en los desodorantes y antitranspirantes

Lo que ambos, desodorantes y antitranspirantes tienen en común es un ingrediente principal conocido como sales de aluminio, y que en las últimas décadas un gran público ha insistido en relacionarlas con el desarrollo de cáncer de mama.

Las sales de aluminio son los ingredientes activos en los antitranspirantes y desodorantes y su función es controlar el flujo de la transpiración en la piel. Es importante saber que el aluminio se encuentra también de forma natural en la tierra y el agua, por lo que lo encontramos en una amplia variedad de alimentos y en el agua potable. El cuerpo humano absorbe, sin embargo, a penas una pequeña cantidad de este elemento ya que la mayor parte la expulsa rápidamente por la orina.

En términos de investigación científica, estudios publicados en Journal of Applied Toxicology (Exley 2007) y Journal of Inorganic Biochemistry (Mannello 2011), describieron altos niveles de aluminio en mujeres con cáncer de mama. Sin embargo, estos estudios no son concluyentes pues se llevaron a cabo en un número reducido de mujeres (< 20 mujeres en cada estudio), y no pudo concluirse de que el aluminio se haya originado por el uso de antitranspirantes, ya que la principal fuente de exposición al aluminio en estas mujeres se encontró en la dieta y no se evaluó su uso de antitranspirantes.

Como sostiene la Dra. Silvia Neciosup, especialista de Oncosalud, el peso de las pruebas científicas sugiere que el aluminio que se absorbe a través de la piel no es un carcinógeno de cáncer de mama”. Un estudio realizado en el 2001 por Food and Chemical Toxicology llegó a la conclusión de que solo 0,012% de clorhidrato de aluminio aplicado a las axilas se absorbe por la piel.

Lo cierto es que no existe a la fecha una investigación concluyente sobre esta relación. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE.UU (FDA, por sus siglas en inglés) aconseja leer la etiquetas de estos productos antes de usarlos para así evitar alergias y/o incompatibilidad epidermica, y no menciona ninguna relación entre los desodorantes y antitranspirantes y el riesgo de contraer cancer.

En la misma línea, National Cancer Institute afirma que “no están al tanto que haya una comprobación científica conclusiva que relacione el uso de antitranspirantes o desodorantes en las axilas y la presencia de cáncer de seno a consecuencia de ese uso”, aunque reconoce que estos productos contienen sustancias dañinas que pueden ser absorvidas por la piel o entrar en el cuerpo por cortaduras por depilación.

Los parabenos en desodorantes y antitranspirantes

Otros estudios se han enfocado en los parabenos, sustancias químicas que se usan en algunos desodorantes y antitranspirantes por por sus propiedades bactericidas y fungicidas, y sobre los cuales existe un intenso debate acerca de si son o no cancerígenos. Según el estudio de publicado en Journal of Applied Toxicology (Darbre y otros 2004), los parabenos imitan la actividad del estrógeno (hormonas sexuales) en las células del cuerpo. Y el estrógeno participa en la estimulación para el crecimiento de algunos tumores cancerígenos. En el estudio se encontró que en 18 de 20 muestras de tejido de pacientes de cáncer de mama, los parabenos estaban presentes.

“Se han realizado diferentes estudios para evaluar la presencia y efecto de los parabenos en el cáncer de mama, concluyéndose en algunos de estos que los parabenos presentan una actividad del estrógeno muy débil y la evidencia de toxicidad inducida carece de consistencia fisiológica”, explica la especialista de Oncosalud.

A la fecha, la evidencia que intenta vincular a la exposición de parabenos con el cáncer de mama humano es débil y deficiente.

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Imagen: Instituto Nacional del Cáncer (NIH)

¿Qué dice la OMS?

Pese a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) no ha emitido una opinión oficial sobre el tema de los desodorantes o los antitranspirantes, existen un conjunto de estudios cuyos resultados son ilustrativos.

Es necesario saber que la clasificación de los agentes cancerígenos en la OMS la realiza la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC, en inglés) que funciona dentro del organismo internacional.

Así, en el grupo 1 están los elementos con evidencia suficiente para considerar que pueden dar cáncer. En el grupo 2 están los elementos que probablemente (2A) y posiblemente (2B) se relacionan con el cáncer según estudios en humanos hasta el momento. Mientras que en el grupo 3 están los elementos que no se sabe si son de riesgo o no porque no hay estudios suficientes para confirmarlo. En el grupo 4, por su parte, están los elementos que dada la evidencia disponible, puede confirmarse que no son cancerígenos.

Ahora bien, la OMS no ha clasificado como agente cancerígenos ni a los desodorantes ni a los antitranspirantes, ni tampoco a los componentes que los estructuran.

Tras un búsqueda rigurosa en la página web de la OMS, solo se encontraron dos opiniones sobre la materia. La primera de ellas se produce en el contexto de una nota de prensa titulada “El enigma del cáncer de mama”, en la cual se menciona lo siguiente:

“Al doctor Landrigan y a otros científicos les preocupa en particular las sustancias denominadas “compuestos” que alteran el sistema endocrino (EDC por la sigla en inglés). Estos compuestos se encuentran en muchas cosas —desodorantes, protectores solares, cosméticos, materiales de embalaje, plaguicidas y prótesis dentales— y se ha comprobado que simulan, amplifican, alteran e incluso bloquean los efectos de los estrógenos, hormonas que, entre otras cosas, regulan la secuencia y el momento del desarrollo de las mamas”.

Y la segunda mención es indirecta, pues se produce en una publicación de la OMS referida a los factores de riesgo en la calidad del agua potable y la salud de las personas. Esta publicación se refiere, entre otras sustancias, a los efectos perjudiciales para la salud del Aluminio. La misma sustancia que es uno de los principales componentes de los desodorantes y los antitranspirantes. Por su parte, la Sociedad Española de Alumnio, afirma que las sales de aluminio “actúan obturando el final de los conductos sudoríparos, reduciendo la cantidad de sudor que llega a la piel”.

Del mismo modo se pronuncia la Dra. Silvia Neciosup: “las sales de aluminio son el elemento principal en los antitranspirantes y reducen el flujo de la transpiración de la glándula sudorípara a la superficie de la piel”.

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Foto: Internet

¿Qué sucede en el Perú?

No existen cifras o investigaciones en el Perú sobre este tema, pero existe un conjunto de datos oficiales sobre la recurrencia del cáncer de mama.

Según el Ministerio de Salud del Perú (2013), los factores de riesgo para el desarrollo de cáncer de mama son el tabaco, el alcohol, el uso de estrógenos exógenos (comprimidos para tomar vía oral) y la obesidad. El factor genético también debe tenerse en cuenta.

De un total de 109 914 casos notificados en el período 2006-2011, el cáncer de mama es el tercer más recurrente en el Perú, después del cáncer de cérvix, y estómago. En las mujeres predominan el cáncer de cérvix (24.1%), el cáncer de mama (16.6%) y el cáncer de estómago (8.6%).

Sobre la supuesta relación entre desodorantes/antitranspirantes y el riesgo de desarrollar cáncer de mama no hay ningún dato o investigación nacional. Sin duda se requiere más investigación para evaluar esta relación y otros factores que pueden estar implicados.

En conclusión, si bien no existe ninguna relación comprobada hasta el momento entre los parabenos / sales de aluminio y el cáncer de mama, quienes quieran optar por un principio precautorio, pueden buscar estos productos en el mercado que ya existen sin parabenos y sales de aluminio. También existen formas naturales de mitigar el olor de la axila. Entre ellas la aplicación directa de piedras de sulfato de potasio (piedra alumbre), las cuales tienen propiedades antibacterianas y absorben la sudoración de la axila. 

Recomendación:

- En el caso de las mujeres mayores de 40 años debe realizarse anualmente una evaluación clínica y radiológica según la recomendación médica.


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