Estudio sugiere que los virus han evolucionado para ser más letales con los hombres que con las mujeres

Medicina, Salud y Alimentos

Por Sophimania Redacción
14 de Diciembre de 2016 a las 14:23
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Estudio sugiere que los virus han evolucionado para ser más letales con los hombres que con las mujeres
Los virus prefieren a las mujeres. Imagen: Internet

Uno de los misterios más persistentes en la medicina es por qué ciertas infecciones parecen causar síntomas más severos en los hombres que en las mujeres. Por ejemplo los hombres infectados con tuberculosis tienen 1,5 veces más probabilidades de morir que las mujeres, y cinco veces más probabilidades de desarrollar cáncer cuando se infectan con papilomavirus humano (VPH).

Para averiguarlo, un equipo de científicos de la Royal Holloway University of London han realizado un estudio en el que parecen haber encontrado que las mujeres son más valiosas que los hombres como anfitriones, por lo que los patógenos han evolucionado para mantenerlas vivos más tiempo que los hombres. La investigación ha sido publicada en Nature Communications.

“Los virus pueden estar evolucionando para ser menos peligrosos para las mujeres, buscando preservar la población femenina", dice Francisco Úbeda, uno de los investigadores. "La razón por la cual estas enfermedades son menos virulentas en las mujeres es que el virus quiere pasar de madre a hijo, ya sea a través de la lactancia materna, o simplemente a través del parto".

La lógica detrás de esa conclusión es que, aunque la enfermedad es el signo más obvio de que un individuo ha sido infectado por un virus o una bacteria, el principal objetivo del pequeño organismo es proliferar y propagarse de un huésped a otro, y no enfermarlo y matarlo.

La enfermedad que a menudo viene con una infección es un efecto colateral, y una mala noticia tanto para el huésped como para el patógeno, porque si el huésped muere, ya no puede ayudar a la propagación. "La enfermedad no es algo que un patógeno en particular se proponga hacer, porque se está disparando al pie", dijo uno de los investigadores, Vincent Jansen, a New Scientist.

Por eso tiene sentido que los virus y bacterias prefieran infectar a una mujer, ya que existe la posibilidad de que ella o bien disemine la infección a las personas con las que entra en contacto en la vida cotidiana, o lo haga con sus propios hijos a través el parto. Los hombres, por otro lado, al no embarazarse, dar a luz ni amamantar, solo pueden transmitir los patógenos por una sola vía.

Úbeda y su equipo decidieron averiguar por qué algunos patógenos parecen favorecer a las mujeres sobre los hombres no examinando a los pacientes, sino al patógeno. En lugar de centrarse en las diferencias del sistema inmunológico masculino y femenino, y cómo estos podrían jugar en la gravedad de los síntomas, los investigadores intentaron averiguar si era el mismo patógeno quien estaba logrando tales resultados.

“Nos sorprendió que todas las explicaciones potenciales a las diferencias observadas en la virulencia entre hombres y mujeres se centraron en el paciente, y que el patógeno había sido ignorado en gran medida", dijo a Michelle Kuepper. "Tomamos ‘el punto de vista’ del virus, e investigamos si la selección natural favorecería un comportamiento diferente en cada sexo."

Idearon un modelo matemático para la transmisión de patógenos entre hombres y mujeres, y lo usaron para determinar qué estrategia favorecerían mejor a un virus dado. El virus en el que se concentraron fue el virus linfotrópico de células T de tipo 1 humano (HTLV-1), que se encuentra mayormente en Japón, el Caribe y África Occidental.

Los resultados mostraron que el HTLV-1 era hasta 3.5 veces más propenso a causar Leucemia de células T (ATL) en hombres japoneses que en mujeres, pero en el Caribe la probabilidad de que el virus generara leucemia fue aproximadamente igual entre los sexos.

Considerando que el HTLV-1 se transmite por vía sexual o de madre a hijo durante el período de lactancia, los investigadores sugieren que las diferencias en las tendencias de lactancia materna en Japón y el Caribe podrían explicar el resultado. "Esto podría deberse a que una mayor proporción de mujeres japonesas amamantan a sus hijos, y por más tiempo, en comparación con las mujeres en el Caribe", dijo Úbeda. "Esto proporciona a la enfermedad más oportunidad de ser transmitida a los niños".

Sin embargo, este no es el único ejemplo para apoyar la hipótesis de que los virus y las bacterias que pueden transmitirse de madre a hijo prefieren como a las mujeres y han desarrollado cepas que las mantienen vivas más tiempo que los hombres.

Los hombres infectados con el virus Epstein-Barr son dos veces más propensos que las mujeres a desarrollar linfoma de Hodgkin, y los hombres tienen un mayor riesgo de padecer de un caso severo de varicela que las mujeres. Ambos virus pueden transmitirse de madre a hijo.

Sin embargo, la hipótesis no puede explicar un detalle importante: cómo hace el virus o la bacteria para identificar si está infectando a un hombre o a una mujer. La opción más probable es que los patógenos puedan diferenciar las señales hormonales que son distintas entre los hombres y las mujeres.

El equipo quiere investigar más a fondo analizando cómo responden los animales a ciertos tipos de virus, y planea comenzar con un retrovirus que causa cáncer en pollos. "Cuando las bandadas de pollos están infectadas con un virus en particular, vemos que los pollos machos desarrollan más tumores que las hembras", finaliza.

 

FUENTES: NEW SCIENTIST, SCIENCE ALERT  


#virus #hombres
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