Penicilina: A 60 años de la muerte de A. Fleming, el descubrimiento que nos cambió la vida

Medicina, Salud y Alimentos

Por Sophimania Redacción
11 de Marzo de 2015 a las 11:46
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Penicilina: A 60 años de la muerte de A. Fleming, el descubrimiento que nos cambió la vida

Hoy miércoles 11 de marzo se cumple el 60º aniversario de la muerte de Alexander Fleming, quien descubrió uno de los aportes más importantes del siglo XX y probablemente de la historia: el descubrimiento y desarrollo de la penicilina como primer antibiótico capaz de ser usado en medicina.

La penicilina se convirtió en un antibiótico que permitió tratar diversas enfermedades que hasta bien entrado el siglo XX se consideraban incurables.

 

 

penicilina 2

Foto: CURIOSIDADES

 

 

¿Qué habría sido de la esperanza de vida sin este descubrimiento?

 

Todo comenzó cuando Fleming descubrió por accidente que había un hongo capaz de matar a algunas bacterias. Tenía unas placas de cultivo (pequeños platos de vidrio o plástico en los que pueden crecer los microorganismos) descuidadas y contaminadas de moho, y alrededor de las zonas de crecimiento del hongo observó que no había bacterias. Intrigado, comenzó a estudiar aquel fenómeno.

En 1929 publicó un artículo académico con los resultados de sus investigaciones en el British Journal of Experimental Pathology, el cual hoy se considera un clásico en la materia, pero que por entonces no tuvo demasiada resonancia.

Pese a que el poder antibacteriano de la penicilina era muy superior al de antisépticos tan potentes como el ácido fénico, el antibiótico tardó unos quince años en convertirse en el agente terapéutico de uso universal que habría de llegar a ser; el atraso también se debió a la inestabilidad de la penicilina, que convertía su purificación en un proceso excesivamente difícil para las técnicas químicas disponibles.

 

 

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Foto: ABC

 

 

Datos curiosos

 

En realidad la penicilina fue descubierta por el francés Ernest Duchesne, en 1896, pero su trabajo cayó en el olvido y fue Alexander Fleming el primero que logró atraer la atención de los científicos sobre ella.

En septiembre de 1928, una espora de Penicillium notatum se posó sobre una placa de Petri que probablemente luego se dejó olvidada durante las vacaciones. El hongo comenzó a crecer y produjo la penicilina, que luego eliminó a los estafilococos (bacterias que se agrupan en pequeños racimos) que estaban en los alrededores en el interior de la placa. Cuando descubrió que las bacterias habían dejado de crecer en un anillo cercano al moho, en lugar de tirar la placa a la basura y seguir con sus trabajos, decidió analizar aquel fenómeno.

Así, descubrió que el hongo producía un tipo de caldo, al que llamó penicilina, que era capaz de matar a algunas bacterias. Pero abandonó sus trabajos entre 1929 y 1931 porque sus experimentos le indicaron que aquella sustancia no permanecería en el cuerpo después de ser inyectada y que por ello no podría servir para tratar una infección.

La ABC le hizo un tributo en fotos que puedes ver aquí.

 

 

FUENTE: ABC, ALEF


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