Músico y físico, Stephon Alexander, explica con música los misterios del cosmos

Astronomía

Por Sophimania Redacción
13 de Marzo de 2017 a las 08:04
Compartir Twittear Compartir
Músico y físico, Stephon Alexander, explica con música los misterios del cosmos
Foto: Internet

El libro “El jazz de la física” intenta explicar la hermosa relación que existe entre la ciencia del cosmos y la música, escrito por Stephon Alexander, que es físico y músico (toca el saxo tenor).

Una de sus inspiraciones es el físico Stephen Hawking, con su “ley de Hawking” sobre la divulgación científica: cada ecuación que pones en un libro reduce las ventas a la mitad. Es así como Hawking ha logrado publicar tantos libros sobre ciencia y llegar a más personas sin instrucción científica previa. Las personas rechazan las matemáticas, pero la física está compuesta de ellas, entonces ¿cómo lograr que más personas se acerquen al conocimiento del espacio y del cosmos sin ella?

Sin embargo, Alexander se sale del molde y sumerge a los lectores a las matemáticas y se las explica paso a paso, ya que no pueden ser incomprensibles, porque son la base del entendimiento de todo en la naturaleza.

Así, introduce a sus lectores a la comprensión, por ejemplo, de los agujeros negros, con metáforas que puedan entender y ligadas a la música. La razón última del libro es mostrar el poder de la analogía y la metáfora para el pensamiento, también el pensamiento científico. Y porque explica con transparencia el horizonte de sucesos de un agujero negro, uno de los conceptos más radicales y complejos de la ciencia.

Alexander es físico teórico, formado en la Universidad de Brown, y también un excelente saxofonista de jazz. “Cuando una mente creativa se sumerge a fondo en dos campos distintos, no es infrecuente que emerja una metáfora, un nexo recóndito y penetrante entre dos conocimientos previamente percibidos como incompatibles”, escribe Javier Sampuero, para El País. “Así trabajaban Coltrane, Einstein y los demás genios de la historia. Ese es el truco para innovar, para descubrir, para crear pensamiento. Cocerse en el dominio de una sola disciplina es la trampa para creadores por antonomasia, el pasaporte hacia la esterilidad”.

Además, Alexander es afroamericano, hijos de inmigrantes de Trinidad y Tobago, y creció en al Bronx rodeado de comercialización de drogas. En este contexto, y a pesar de las adversidades, logró enfocarse en los estudios y posteriormente dedicarse a la música, de manera paralela. De chico empezó a leer a Stephen Hawking (Historia del tiempo) y a Richard Feynman (¿Está usted de broma, mister Feyman?), y esos libros abrieron un nuevo continente a su mente inquieta, cuenta Sampuero.

 

FUENTE: El País


#física #cosmos #musica
Compartir Twittear Compartir