El espacio está dejando ciegos a los astronautas y complicaría nuestras posibilidades de ir a Marte

Misiones Espaciales

Por Sophimania Redacción
29 de Noviembre de 2016 a las 19:58
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El espacio está dejando ciegos a los astronautas y complicaría nuestras posibilidades de ir a Marte
Los astronautas están teniendo problemas de visión debido a permanencias prolongadas. Foto: ESA

Malas noticias para nuestras pretensiones de ir a Marte. Nuevos estudios revelan que la causa por la cual los astronautas sufren problemas de visión, sería mucho más compleja de lo que habíamos pensado.

Desde el año 2005 se han registrado casos de astronautas teniendo problemas con el deterioro de su visión. De hecho, el problema es tan grave que dos tercios de los astronautas informan haber sufrido problemas con la vista después de pasar el tiempo en órbita
Ese es en parte el motivo porque el astronauta Kelly tuvo una prolongada permanencia en la Estación Espacial Internacional (ISS): su buena vista. Sin embargo, al regresar, Kelly había sufrido tanto de este problema, que ha pasado a tener que usar lentes para leer. Otro astronauta que sufrió un problema parecido fue John Phillips, quien pasó tiempo en la ISS en 2005. Al regresar a casa Phillips informó que sufría de visión borrosa y durante un examen médico posterior al vuelo, NASA confirmó que su visión había pasado de 20/20 a 20/100 en sólo seis meses.

Inicialmente NASA pensó que la condición era algo llamado “síndrome de deterioro visual por presión intracraneal” (VIIP por sus siglas en inglés) y la hipótesis principal era que estaba siendo causado por la falta de gravedad, la cual hace que la presión se acumule en la cabeza de los astronautas.

La hipótesis era que la microgravedad de la ISS estaba aumentando la presión en las cabezas de los astronautas, haciendo que aproximadamente 2 litros de líquido vascular se desplazaran hacia sus cerebros. Esta presión aplanaba los globos oculares e inflamaba los nervios ópticos en los astronautas.

"En la Tierra, la gravedad arrastra los fluidos corporales hacia los pies. Eso no ocurre en el espacio, y se cree que un líquido extra en el cráneo aumenta la presión sobre el cerebro y la parte posterior del ojo", informó en aquella ocasión Shayla Love para The Washington Post.

Sin embargo ahora un equipo de la Universidad de Miami ha llevado a cabo el primer estudio para probar esta idea, y encontró que el síndrome VIIP no es el culpable. Los investigadores compararon el antes y el después de escáneres cerebrales de siete astronautas que habían pasado muchos meses en la ISS y los compararon con nueve astronautas que acababan de hacer viajes cortos con el transbordador espacial.

La gran diferencia entre los dos grupos fue que los astronautas de larga duración tenían significativamente más líquido cefalorraquídeo (LCR) en sus cerebros que los astronautas de corto recorrido, y los investigadores afirman que esta es la causa de la pérdida de la visión.

En circunstancias normales, el LCR amortigua el cerebro y la médula espinal, al mismo tiempo que distribuye nutrientes alrededor del cuerpo y ayuda a eliminar los desechos. Este líquido se puede ajustar fácilmente a los cambios en la presión que experimentan nuestros cuerpos al pasar de estar acostado a estar sentado o de pie, pero en una microgravedad constante, empieza a fallar.

"En la tierra, el sistema LCR está construido para acomodar estos cambios de presión, pero en el espacio el sistema se confunde con la falta de cambios de presión relacionados con la postura", dice un miembro de los equipo, Noam Alperin.

El equipo descubrió que los astronautas que permanecieron más tiempo en órbita tenían un volumen de LCR mucho más alto, acumulado alrededor de los nervios ópticos en la parte del cráneo que sostiene el ojo. También tenían un volumen de LCR ventricular significativamente mayor, lo que significa que tenían más LCR acumulándose en las cavidades del cerebro donde se produce el líquido.

"La investigación proporciona, por primera vez, pruebas cuantitativas obtenidas de astronautas que han tenido misiones de corta y larga duración que apuntan al papel primario y directo del LCR en las deformaciones globales observadas en astronautas con síndrome de discapacidad visual", dice Alperin.

Los resultados fueron presentados en la reunión anual de la Sociedad Radiológica de América del Norte en Chicago esta semana, y aún no han sido revisados por pares, por lo que tenemos que esperar a que los resultados sean replicados por un equipo independiente antes de poder estar seguros de que esta investigación está en lo correcto.

Sin embargo, aún en el caso de que el líquido cefalorraquídeo no sea la razón, sigue existiendo el problema de que una prolongada exposición puede dañar permanentemente a futuras tripulaciones, en especial aquellas que quieran emprender viajes de ida y vuelta a Marte donde los periodos de microgravedad podrían llegar a ser de 14 a 16 meses.  

De momento, no ninguna solución para evitar que los fluidos se acumulen en los cráneos de los astronautas y si en verdad queremos colonizar otros planetas, debemos comenzar a trabajar en cómo solucionarlo.

 

FUENTES: SCIENCEALERT, BBC


#espacio #microgravedad #visión
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