La misión "Swarm" muestra debilitamiento del campo magnético de la Tierra

Misiones Espaciales

Por Sophimania Redacción
30 de Junio de 2014 a las 16:39
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La misión "Swarm" muestra debilitamiento del campo magnético de la Tierra

A unos 3.000 kilómetros de profundidad bajo nuestros pies, en el llamado núcleo externo del planeta, hay un gigantesco y turbulento océano de hierro fundido a altísimas temperaturas. La circulación de esta enorme masa de minerales fundidos actúa como una especie de imán gigantesco, genera corrientes eléctricas y es el principal proceso que origina el denominado campo magnético de la Tierra.

 

Según han detectado los científicos, el escudo protector de la Tierra se está debilitando. Estiman que se ha debilitado un 5% en los últimos cien años, aunque en algunas zonas esa pérdida se ha acelerado. Y las observaciones realizadas durante los primeros meses de funcionamiento de los satélites Swarm han confirmado ese debilitamiento en buena parte del globo.

 

Se calcula que este océano interno genera el 95% del campo magnético, al que también contribuyen los minerales que hay en el manto, en la corteza, la ionosfera, la magnetosfera y hasta en los océanos, pues el agua salada conduce la electricidad.

 

Como si fuera una burbuja gigante, el campo magnético nos protege de las dañinas partículas que constantemente lanza el Sol.

 

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El escudo protector de la Tierra

 

«El campo magnético es muy importante para la vida, pues el Sol manda constantemente radiación a la Tierra a través del viento solar», explica el científico Andrew Jackson durante el congreso que la Agencia Espacial Europea (ESA) acaba de celebrar en Copenhague para presentar los primeros resultados de la misión Swarm, lanzada el pasado 22 de noviembre desde el Cosmodromo de Plesetsk, en Rusia.

 

Con los tres satélites idénticos que conforman esta ambiciosa misión de observación terrestre, la ESA pretende entender mejor y medir los cambios que se están produciendo en el campo magnético. Los tres satélites, que se encargan de medir las señales magnéticas emitidas por el núcleo, el manto, la corteza, los océanos, la ionosfera y la magnetosfera, se encuentran en su órbita de trabajo desde el 17 de abril.

 

Uno de ellos está a 530 kilómetros de altura, mientras que los otros dos se encuentran a 460 kilómetros y a lo largo de la misión, irán cayendo hasta los 300 kilómetros.

 

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Sin embargo, según revelaron en Copenhague los responsables científicos de esta misión, en una región situada al sureste de África y al sur de la India el campo se está reforzando.

 

 

Sorprendentes cambios en los campos magnéticos

 

«Ha sido una sorpresa ver que al sureste de África el campo magnético se ha reforzado», explica Nils Olsen, investigador de la Universidad Técnica de Dinamarca y especialista en geomagnetismo.

 

«Es asombroso que en un periodo tan corto de tiempo hayamos podido ver ya claramente cambios en el campo magnético de la Tierra, especialmente esa anomalía detectada al sur de la India. Es algo que no habíamos visto antes», señala Roger Haagmans, jefe de las misiones científicas para el estudio de la superficie y el interior de la Tierra de la ESA.

 

En América del Sur, el campo magnético es mínimo y el impacto es mayor. Esa región del planeta en la que el campo magnético es especialmente débil (su intensidad es la mitad que en Europa) y, por tanto, la radiación solar es más fuerte, ha sido bautizada como Anomalía del Atlántico Sur. La mayor parte de los problemas técnicos que sufren los satélites, más del 90%, ocurren cuando atraviesan esa zona.

 

El nanotesla (nT) es la unidad utilizada por los científicos para medir la intensidad del campo magnético. El máximo es 60.000 nanoteslas, que es la cifra registrada en las zonas del planeta en las que el escudo protector es más robusto, como se aprecia en el mapa.

 

EVOLUCIÓN EN SEIS MESES: El mapa, elaborado con los primeros datos de los satélites 'Swarm', muestra los cambios registrados en el campo magnético de la Tierra en los últimos seis meses. La gama de azules indica las áreas en las que el campo magnético se ha debilitado. En blanco, las regiones en las que no detectaron variaciones. En amarillo, rojo y fucsia se representan las regiones en las que el campo magnético se ha reforzado. Se ha intensificado más al sureste de África y al sur de la India.

 

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Inversión de los polos magnéticos

 

Según explica la Agencia Espacial Europea, a medida que se forma la corteza en las dorsales oceánicas, las partículas de hierro disueltas en el magma volcánico que va emergiendo desde el interior de la Tierra actúan como imán, alineándose con el campo magnético que haya en ese momento. Cuando el material se enfría y la roca se solidifica, esas partículas preservan la orientación que tenían en ese momento, como si fueran una huella.

 

Los datos de Swarm servirán para actualizar el 2015 el modelo IGRF (International Geomagnetic Reference Field), creado en 1968 para describir cómo es el campo magnético terrestre y sus variaciones a partir de los datos recabados por satélites y observatorios terrestres de todo el mundo. Esta descripción del campo magnético se actualiza cada cinco años y se utiliza, entre otros usos, como referencia para los sistemas de navegación.

 

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«La inversión de los polos magnéticos podría ocurrir en cualquier momento», afirma Roger Haagmans

 

 

Problemas de Radiación Solar

 

Más vulnerables somos a los efectos de las partículas emitidas por el Sol cuando traspasan esa barrera protectora que representa el campo magnético. Las auroras son la expresión más visible de la interacción entre el astro rey y la Tierra, aunque en ocasiones la radiación solar traspasa ese escudo escudo protector y llega a la Tierra, con la capacidad de causar daños a los sistemas eléctricos.

 

Ya ocurrió en Canadá en 1989. Una fuerte tormenta geomagnética provocó un apagón en la provincia de Quebec. La aurora que se generó fue vista incluso en latitudes tan bajas como Florida (EEUU) y Cuba.

 

Con los datos de Swarm, los científicos también han podido comprobar cómo el polo norte magnético está desplazándose hacia el norte, hacia Siberia, por lo que creen que en unos años coincidirá con el polo norte geográfico.

 

«Queremos conseguir un buen modelo del campo magnético para predecir cómo se va a comportar el núcleo terrestre a largo plazo, predecir el futuro. Lo cual no quiere decir que ya no vayamos a necesitar más datos. Porque el modelo puede estar mal y puede ocurrir un fenómeno físico que no esperabas. Siempre es necesario comprobar los datos cada cierto tiempo», dice Haagmans. «Creo que con Swarm podemos hacer muchos progresos para comprender estos rápidos y pequeños cambios que se están produciendo. Pero no tendremos la respuesta definitiva».

 

Fuente: elmundo


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