Detectan en Nueva Zelanda extrañas luces durante el terremoto ¿Qué son?

Cambio Climático y Desastres

Por Sophimania Redacción
15 de Noviembre de 2016 a las 15:29
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Detectan en Nueva Zelanda extrañas luces durante el terremoto ¿Qué son?

Durante el terremoto de magnitud 7,8 que sacudió Nueva Zelanda el lunes 14 de noviembre, se pudieron ver destellos azules y verdes. Estas luces, que pueden aparecer como chispas o llamas que emanan de la tierra, suelen ocurrir en las fisuras donde grandes pedazos de Tierra se fragmentan, según un estudio publicado en 2014 en Seismological Research Letters.

¿Qué son estas luces?

Los observadores han documentado luces brillantes durante terremotos  más de 60 veces en los últimos siglos. Y ahora, con la disponibilidad generalizada de teléfonos inteligentes, estos extraños eventos están siendo documentados con más frecuencia.

En 2014, Friedmann T. Freund, de la NASA Ames Research Center y San Jose State University, junto con sus colegas del equipo  de investigación, mostraron que el 97 % de las luces de terremoto documentadas desde 1600 ocurrieron en fallas que estaban dentro de las placas continentales, en lugar de en las zonas de subducción, donde una placa se coloca por debajo de otra. Encontraron que el 85 % de estos incidentes ocurrieron donde la tierra se dobla y crea una barranca escarpada en la tierra. Esta fisura permite que las rocas magmáticas que se originan en el subsuelo suban gradualmente hacia la superficie, donde descargan energía. Debido a cómo se organizan los átomos en estas rocas, se pueden generar cargas eléctricas, que al fluir hacia arriba, ionizan el aire y se emiten luz.

En este escenario, las luces de terremoto pueden ni siquiera estar atadas a terremotos. Los cambios en el estrés en una falla pueden ocurrir debido a una ruptura catastrófica o debido a una liberación más lenta a lo largo de los días, y ambas formas podrían generar una carga eléctrica que ionice el aire, según la investigación.

Video: Zachary Bell

En otro estudio presentado en el Encuentro de la Sociedad Americana de Física en 2014 en Denver, los investigadores llenaron contenedores con mezclas de discos de plástico, partículas de vidrio y polvos, y observaron lo que pasó mientras se pegaban y se deslizaban uno con otro. Estas mezclas pretendían imitar la manera en que los granos de la Tierra se mueven en situación de terremoto. Los científicos encontraron que las mezclas generaron altos voltajes cuando se inclinaban, aunque no podían explicar por qué.

La tierra sigue temblando

Nueva Zelanda continúa temblando. "En la actualidad calculamos una probabilidad del 12 % de que un terremoto de magnitud 7 o mayor suceda dentro del día siguiente, y un 32 % en los próximos 30 días", explica John Ristau de GNS Science, empresa de investigación y consultoría geocientífica de Nueva Zelanda. "Un terremoto como este puede aumentar el riesgo de un terremoto de gran magnitud en las cercanías, aunque también puede disminuir el estrés en una falla cercana y disminuir el riesgo".

El cambio de tensión podría desencadenar un poderoso terremoto en la interfaz entre las placas de Australia y el Pacífico, conocida como la falla alpina, dice Kevin McCue en la Universidad Central de Queensland. El gigante falla alpina limita con la isla del sur y presionan muchas fallas a través de la Isla Norte. Sin embargo, Ristau cree que el terremoto del lunes probablemente esté demasiado lejos de la falla alpina para tener un efecto directo.

La región ya ha experimentado más de 300 réplicas, la mitad de las cuales han sido de magnitud 4 o mayor. La réplica más fuerte registrada hasta el momento fue de magnitud 6.3. Nueva Zelanda se ubica en el "cinturón de fuego", la zona sísmicamente activa alrededor del Océano Pacífico, donde cerca del 90 % de los terremotos del mundo ocurren. Y donde el Perú también se encuentra.

Prevención de sismos en el Perú

El territorio peruano se encuentra ubicado en el encuentro de dos placas tectónicas, la placa Sudamericana y la placa Nazca, cuya interacción produce la mayor parte de los sismos en nuestro territorio. Los científicos aún no han podido identificar una forma eficaz para predecir sismos, sin embargo, el Instituto de Radioastronomía de la PUCP, está desarrollando e investigando un nuevo sistema que puede detectar las señales electromagnéticas de los sismos hasta con unas dos semanas de anticipación.

Entrevista con Jorge Heraud, director de INRAS PUCP (1/2). Video: Sophimania

En una entrevista con Sophimania en el 2014, el profesor Jorge Heraud, ingeniero de la PUCP y director de INRAS, explicaba acerca de esta investigación (aún en curso en el 2016): “hemos detectado entre 3 a 18 días antes que comienza a haber una singular cantidad de pulsos (ondas electromagnéticas”, que finalmente resultan en un sismo. Desde el año 2009 han ido perfeccionando está técnica que ha producido investigación científica con colaboración internacional.

El equipo ha colocado 10 magnetómetros en territorio peruano, y así el INRAS mide la presión, en este caso de la placa de Nazca que se mete por debajo de la placa Suadamericana empujándola, y con esta data puede conocer con días de anticipación dónde se producirá un nuevo sismo. Con la triangulación de la información de los magnetómetros, pueden ser más precisos en la ubicación del próximo evento.

“Esta actividad nos permite ver cómo se van gestando los sismos con pulsos electrómagnéticos producidos en la zona”, y esto es algo que solo se ha logrado en el Perú. “No hay ningún registro de que esto se haya hecho en alguna otra parte del mundo, sobre todo con premonitores electromagnéticos, no sísmicos, hasta quince días antes”, afirma el investigador.

Entrevista con Jorge Heraud, director de INRAS PUCP (2/2). Video: Sophimania

Los magnetómetros miden los pulsos de esa presión previa al rompimiento o sismo. Lo que Heraud y su equipo ha encontrado, es un patrón de incremento de estos pulsos cuando se acerca el sismo o rompimiento. Una vez ocurrido ese rompimiento, las pulsaciones cesan.

Cada vez hay más evidencia de que esta técnica y software es efectiva para pronosticar sismos, y el INRAS tiene intenciones de conseguir más magnetómetros para implementar el proyecto. “De lo que se trata es de tejer una red de magnetómetros”, explica Heraud. Luego es necesario desarrollar el software y el sistema de cómputo para analizar la data.

Actualmente el profesor Heraud y su equipo están a la búsqueda de financiamiento para completar una red de 70 magnetómetros para cubrir el litoral peruano. Actualmente solo hay 10 magnetómetros operando y deben conseguir otros 60. La empresa privada y el Estado deberían interesarse por este proyecto tan prometedor y relevante para el Perú, un país altamente sísmico, y para el mundo.

 

FUENTES: Live Science, New Scientist, Sophimania


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