Emergencia climática ¿Qué estás haciendo para reducir tu huella de carbono y no contribuir al Cambio Climático?

Cambio Climático y Desastres

Por Alexandra Hernandez Muro
16 de Marzo de 2017 a las 11:47
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Emergencia climática ¿Qué estás haciendo para reducir tu huella de carbono y no contribuir al Cambio Climático?
Foto: SIC Noticias

El cambio climático es un cambio en los patrones del clima que ha empezado hace varios miles de años, pero que en las últimas décadas se ha acelerado debido a la acción irresponsable y contaminante de los seres humanos. Las industrias, el capitalismo exacerbado y la corrupción incrementan la huella de carbono que dejamos en el planeta, pero si nos informamos podemos tomar decisiones más acertadas sobre qué cosas podemos hacer (o dejar de hacer) para reducir nuestro impacto contaminante en el mundo.

¿Peruano que se respeta come carne, tiene carro, apoya el extractivismo minero y no recicla? Vamos a ver qué tanto contribuyes a dejar una huella contaminante en nuestro medio ambiente.

Situación en Latinoamérica

El clima de Latinoamérica está cambiando debido a las crecientes concentraciones de dióxido de carbono atmosférico, según World Wild Wildlife. Los patrones de lluvias están cambiando, las temperaturas se incrementan y se complica la frecuencia y severidad de los fenómenos meteorológicos, especialmente las lluvias. Esto genera derretimiento de los glaciares andinos, inundaciones y sequías. Además, tanto el océano Pacífico, como el Atlántico, se están calentando y acidificando a medida que aumenta el nivel del mar.

En el futuro, sin cambios radicales en la mira, se espera una reducción en el suministro de alimentos y agua. Si no se planifica políticamente seguirán los estragos en la infraestructura, y esto trae problemas de salud y bienestar para las personas y la biodiversidad circundante.

Situación alarmante en el Perú

En América Latina, Brasil y México son los países que emiten más toneladas de CO2, pero el Perú se ubica en el puesto 8, y en el ranking mundial en el puesto 74, según la Administración de Información Energética (EIA), sin contar con el impacto climático que tiene la deforestación en nuestro país, que contribuyen casi el 50 % total de las emisiones de gases de efecto invernadero.

El Perú cuenta con cuatro de las cinco zonas geográficas más vulnerables al cambio climático (que van desde los ecosistemas de montaña hasta zonas costeras de baja altitud). Además, hemos perdido el 39% de los glaciares tropicales debido a un aumento de la temperatura 0.7 º C en los Andes entre 1939 y 2006. Además, el Perú, que contribuye solo 0,4% de gases de efecto invernadero del mundo, ocupó el tercer lugar después de Bangladesh y Honduras, en los destinos de peligros climáticos del Centro Tyndall para la Investigación del Cambio Climático.

En la actualidad estamos ante la acción de un fenómeno del Niño inusual, con temperaturas extrañamente altas para el verano, lo que está generando lluvias, huaycos e inundaciones en todo el país, pero principalmente en el norte y centro costero. Se han perdido vidas humanas y de animales, sin contar las pérdidas en infraestructura y los problemas de salud asociados a la falta de agua y energía eléctrica.

Según el Banco Mundial, en los últimos 35 años los glaciares peruanos se han reducido un 22%, lo que se traduciría en una disminución del 12% del agua potable de la zona costera, que alberga al 60% de la población del país. Lima es considerada una de las ciudades con más problemas relacionados al agua de todo el mundo.

El consumo de carne y la agricultura animal

La industria de la carne es un importante actor en el Cambio Climático. Ser vegetariano puede reducir drásticamente las huellas de carbono, como confirma un estudio publicado en la revista PNAS.

Las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con la industria de los alimentos también se reducirían en más de dos tercios si redujéramos el consumo de carne. Con una población más grande y una dieta menos saludable, para el año 2050 las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con los alimentos podrían constituir la mitad del presupuesto de emisiones que tiene el mundo para prevenir el calentamiento global a menos de 2°C, según el estudio.

Pero para combatir seriamente el cambio climático, se necesitarán más dietas basadas en vegetales. El análisis muestra que si el mundo se volviera vegetariano o vegano, la reducción del gasto en emisiones relacionadas con la industria alimentaria sería de 63%. ¿Y si todo el mundo se volviera vegano? En un 70 %.

El documental Cowspiracy (que está en Netflix), revela que la agricultura animal es el primer contribuyente al cambio climático por causas humanas. La crianza de animales consume mucha agua, casi un tercio del agua potable del planeta, y la extensión de la agricultura animal ocupa 45 % de la tierra.

Además, la ganadería es mucho más contaminante que la industria automotriz. Sí, que consumamos carne, pollo, cerdo, y productos derivados de los animales, produce más emisiones de carbono que todo lo que produce movilizarnos en autos, trenes, barcos y aviones. constituye el 51 % de las emisiones de carbono del mundo.

Hacer una hamburguesa de 100 gramos usa cerca de 2500 litros de agua en su producción, o lo que gastas duchándote en 2 meses. Esto es bastante grave, ya que se requieren más de 9,450 litros de agua para producir medio kilo de carne. Y los huevos, el queso y la leche no se quedan atrás en estas cifras.

¿Solo comes pescado? Por cada medio kilo de pez pescado, hay dos kilos de especies atrapadas como delfines, ballenas, tortugas y tiburones que no fueron los objetivos de la pesca pero que mueren en el camino, afectando la biodiversidad.

Una persona que sigue una dieta vegana produce 50 % menos CO2, usa 1/11 del petróleo, 1/13 de agua y 1/8 de tierra comparado a una persona que come productos de origen animal.

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Foto: Traducción de TodoVegano de Herohealthroom.com

¿Fuerte, no?

La minería y la industria del carbón

No existe el carbón limpio, y es la principal fuente de contaminación de mercurio y causante del calentamiento global. La explotación minera del carbón destruye millones de acres de tierras y contamina o destruye miles de millas de corrientes de agua. Invertir en plantas de energía a base carbón para satisfacer nuestras necesidades de energía nos somete a problemas de salud y enferma al medio ambiente.

La explotación minera para obtener carbón ha deforestado millones de acres de bosques y hábitat en todo el mundo y han contaminado grandes extensiones de agua. Una forma de obtener el carbón es la remoción de las cimas de las montañas, lo que destruye sus cumbres, rellena valles y puede dañar gravemente corrientes de agua o sepultarlas por completo. Y estas emisiones son la principal fuente del Calentamiento Global.

El carbón es la principal fuente de contaminación causante del calentamiento global, ya que al quemarse para producir energía libera dióxido de carbono a la atmósfera. Es necesario cambiar a formas de energía que sean sostenibles y renovables, y que sean amigables con el medio ambiente, como la energía solar, eólica y derivada del reciclaje o biocombustibles.

Políticamente, es necesario apostar por invertir en fuentes de energía renovable, pero muchas empresas mineras están involucradas con partidos políticos o tienen en sus filas personas influyentes en las decisiones del Estado. Así estamos en materia ambiental.

La industria automotriz

Un vehículo necesita energía para moverse, y el producto de la combustión de la gasolina y el gas es CO2, en los vehículos convencionales. Las emisiones de CO2 se producen por la quema del combustible y son expulsadas a través del tubo de escape. El automóvil es el medio de transporte con mayores emisiones por viajero transportado, es decir, es el menos eficiente. Si uno elige viajar en transporte público se reduce considerablemente la huella de carbono porque en un mismo auto (bus) viajan muchas personas.

Ahora, hay que tener en cuenta que el rango de emisiones es muy amplio: hay autos que emiten por debajo de los 100 gramos de CO2 por kilómetro hasta los que emiten más de 400 g/km. La mejor forma para saber las emisiones de un automóvil es fijarnos en la información de emisiones de CO2 que da el fabricante. En la página web del IDAE puede encontrarse información muy precisa de las emisiones y el consumo de todos los automóviles que están a la venta.

Pero no solo se contamina usando el vehículo, sino que también en su fabricación hay una emisión preocupante de CO2. Se estima que fabricar un automóvil consume tanta energía como la que gasta ese mismo vehículo a lo largo de 60.000 kilómetros. Toyota estima que la fabricación equivale a un 28% del consumo total del vehículo durante su vida útil.

Contamina menos un auto que utiliza gas para transportarse, y aún menos uno eléctrico. Cuando compres un auto ten en cuenta estas medidas.

La “practicidad” del plástico

El plástico es un producto que utilizamos en bolsas, utensilios, materiales para fabricar celulares, y hasta cosas que usamos un momento y descartamos. La cultura de reciclaje individual, así como la institucionalizada, es casi nula. En los centros de acopio de basura, el plástico se apila y mucho de este termina en el mar, donde, recordemos, se ha formado todo un continente de basura en el océano Pacífico, afectando la biodiversidad marina.  

El plástico se fabrica a partir del petróleo que, como vimos antes, es un recurso no renovable, costoso, cada vez más escaso y responsable de la emisión de gases de efecto invernadero. Así que estamos aportando doblemente al cambio climático. Su reciclaje no es rentable: cuesta 100 veces más reciclarlo, que producirlo. La mayoría acaba en el mar o en las incineradoras y en los hornos de cemento, lo que vuelve a emitir CO2 a la atmósfera.

Además de esto, dependiendo del tipo de plástico, demora entre 150 y 1000 años en descomponerse, y su dispersión en la naturaleza causa mortandad de animales en el medio terrestre y acuático.

La deforestación y las emisiones de carbono

La pérdida de bosques es una de las fuentes más importantes de emisiones de CO2. La deforestación implica pérdida de biodiversiadad, agua y acelera el cambio climático ya que, al remover la cobertura vegetal se libera el bióxido de carbono (CO2) almacenado. Se estima que el 20 por ciento de las emisiones de GEI a nivel mundial provienen de la pérdida de los ecosistemas forestales, los cuales desaparecen a un ritmo de 13 millones de hectáreas cada año. Cuando un bosque es destruido, el carbono almacenado se libera a la atmósfera mediante la descomposición o la combustión de los residuos vegetales.

Pero seguimos empeorando: se estima que entre el 60 y el 70 % de los bosques y la vegetación podrían desaparecer en los próximos años. La Amazonía abastece dos terceras partes del agua que consumimos y es hogar de personas y animales.  

En el Perú, en el último año se han deforestado 353 hectáreas de bosque. Por medio de capturas satelitales permanentes, se da seguimiento a la deforestación en la Amazonía, apreciándose su situación casi en tiempo real. Aquí puedes descargar el informe de Proyecto MAAP, a cargo de la Asociación para la Conservación de la Cuenca Amazónica (ACCA) y la Amazon Conservation Association (ACA)

¿Qué estás haciendo tú?, ¿qué eliges consumir?, ¿cómo te transportas?, ¿qué decisiones políticas tomas para prevenir e intervenir este problema? Preguntas para reflexionar mientras vemos a los miles de damnificados perderlo todo a causa de las precipitaciones incontrolables debido al Cambio Climático que hemos provocado como especie. 

FUENTES: La Onda Verde, BBC,  WWW, Ecologistas en Acción, Ecologistas en Acción, CINU, CowspiracyGreenPeaceSophimania



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