Oceanógrafo: “Hoy los ricos comen carne, pero en unos años todos seremos forzosamente vegetarianos”

Cambio Climático y Desastres

Por Sophimania Redacción
9 de Diciembre de 2015 a las 09:24
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Oceanógrafo: “Hoy los ricos comen carne, pero en unos años todos seremos forzosamente vegetarianos”

David Karl es uno de los más reputados oceanógrafos del mundo. Es profesor en el Instituto del Océano de la Universidad de Hawai y también dirige el Laboratorio de Oceanografía Microbiológica. Acaba de recibir el Premio Balzan, que es tan importante como un Nobel por su contribución al conocimiento del papel y la importancia de los microorganismos marinos.

Aquí fragmentos de una entrevista que dio para El Mundo

 

En la tierra se pueden ver de manera muy palmaria los efectos que la contaminación y el cambio climático están produciendo. Sin embargo en el mar no son tan evidentes, ¿verdad?

Los cambios realmente solo son visibles en las zonas costeras. En la actualidad, por ejemplo, hay zonas en las que no es posible bañarse, practicar la pesca o la navegación porque están excesivamente contaminadas. Eso es algo absolutamente nuevo, de los últimos 50 años, consecuencia de la contaminación de las grandes ciudades y del vertido de aceites, pesticidas y otras sustancias a los mares. Incluso en Honolulu tenemos playas cerradas al público…En Barcelona y en otras ciudades de Europa donde hay un gran impacto humano, el océano está perdiendo su oxígeno. Sus plantas mueren, el mar ya no produce oxígeno y sus peces desaparecen. Es lo que nosotros, los oceanógrafos, llamamos zonas muertas, y cada vez son más.

 

Los estudios muestran que en los últimos cien años la temperatura del planeta se ha incrementado en un grado, lo que es muchísimo para tan sólo un siglo. ¿En el mar también se observa?

Sí. El aumento global de un grado es una combinación de la temperatura de la tierra y del mar. Pero el mar absorbe mucho calor. De hecho, una de las principales funciones de los océanos es mover el calor alrededor del planeta, lo que crea los sistemas meteorológicos y en última instancia el clima. Si se calienta el planeta y se calientan los océanos lo que ocurre es que los océanos se estratifican más y más. El océano está formado por capas, y según se desciende a nivel vertical, el agua se va haciendo cada vez más y más densa. De ese modo, el agua que está en lo más profundo es la más fría y la más densa, mientras que la de la superficie es la más caliente y la menos densa. Eso es así en todos los mares excepto en la Antártica y probablemente en el Polo Norte, que tienen una temperatura más o menos constante, y con una temperatura constante el agua del océano se mezcla a nivel vertical. Pero si se tiene una temperatura muy alta en la superficie y muy fría en el fondo el agua del océano no se mezcla, como ocurre por ejemplo en los trópicos o en zonas del Mediterráneo.

 

Si las temperaturas suben por encima de los dos grados, ¿qué escenario prevé usted?

El Mediterráneo va a ser un lugar muy interesante de observar. En el Atlántico, si las temperaturas aumentan los peces emigrarán hacia aguas más frías, hacia el norte. Es algo que de hecho ya estamos viendo. Pero en el Mediterráneo los peces no pueden marchar hacia el norte porque es un mar cerrado, están atrapados en él. Es un caso especial, y si las temperaturas suben más de dos grados y dado que no pueden emigrar lo más probable es que mueran, que queden exterminados y el Mediterráneo se convierta en un mar muerto.

 

¿Y cómo se logra frenar el calentamiento global?

No tengo ni idea. Lo que sé es que si continuamos como hasta ahora, incrementando las emisiones de dióxido de carbono, incrementando la población, incrementando el producto interior bruto de cada país, no vamos a conseguirlo. Pero la realidad es que nadie quiere rebajar su nivel de vida, nadie quiere tener menos comodidades. Incluso aquellos que se muestran preocupados por el crecimiento sostenible del planeta quieren sus iPhones, sus televisores, su automóvil... Lograr detener el calentamiento global implicaría un cambio radical en nuestra forma de vida.

 

La solución a la escasez de algunos minerales necesarios para la vida puede hallarse en los océanos, ¿no?

No hay duda de que cada vez se está mirando más al mar en busca de minerales. Un ejemplo es el fosfato que es absolutamente necesario para la vida. Es un elemento esencial para la vida que no puede ser reemplazado por ningún otro. Pues bien: resulta que para el año 2050, que está a la vuelta de la esquina, empezará a escasear el fósforo. Pero no se trata sólo de los fósforos. Para obtener por ejemplo un kilo de carne de ternera se requiere muchísima más energía que para producir verduras. Y a medida que los países se desarrollan, crece el apetito de sus poblaciones por las proteínas animales, muy caras de producir en términos ecológicos. En el futuro la gente tendrá que comer muchísima menos carne y muchos más alimentos procedentes de la fotosíntesis, ya sean cereales, semillas... Será un cambio fundamental en nuestro estilo de vida. Hoy los ricos comen carne, pero en unos años todos seremos forzosamente vegetarianos y la comida escaseará.

 

¿Y qué papel juegan los océanos en todo esto?

Pues resulta que hay mucho fósforo en los océanos. Yo y mi equipo estamos trabajando en proyectos sobre como extraer el fósforo del mar para utilizarlo luego en la agricultura y la industria.

 

¿Por el momento no es posible?

No, nadie lo ha hecho. Hemos sacado otros minerales del mar, pero nunca fósforo. El problema es que el fósforo en el mar está a mucha profundidad, y bajar allí es muy caro y eso haría incrementar enormemente su precio. Nosotros tenemos un proyecto en marcha, y si pudiéramos hacerlo viable sería increíble. Si le digo la verdad, ese es mi sueño.

 

 

FUENTE: El Mundo


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