Los nano-contaminantes del aire atacan directamente al cerebro

Contaminación y Salud Ambiental

Por Sophimania Redacción
6 de Enero de 2015 a las 10:17
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Los nano-contaminantes del aire atacan directamente al cerebro

La contaminación del aire puede causar problemas de salud graves. Bocanada tras bocanada de aire contaminado se pega a las vías respiratorias: esa es la red de tubos ramificados que suministra aire a los pulmones.

Dentro de las vías respiratorias, un revestimiento interior de moco atrapa las partículas grandes, como los granos de polen. Una tos fuerte puede eliminar completamente algunos contaminantes.

Sin embargo, partículas mucho más pequeñas, llamadas nanopartículas, pueden colarse a través de esta primera línea de defensa. Estas partículas en el aire se miden en milmillonésimas de metro. Una vez que se instalan en las células pulmonares, los contaminantes pueden comenzar el bloqueo de la circulación de oxígeno en la sangre.

 

 

Nanopartículas en el cerebro

 

Una vez que las nanopartículas adquieren entrada en el cerebro, se dañan las células, empezando a generar inflamación. Las células atacadas por nanopartículas envían una señal de socorro. El cuerpo responde con el envío de las células blancas a la zona, generando una hinchazón no solo en el cerebro sino en todo el cuerpo.

La inflamación es una reacción aguda. Esto significa que debe producirse brevemente, y luego desaparecer. Sin embargo, cuando la exposición a la contaminación del aire es crónica, la inflamación puede convertirse en persistente. Y eso no es saludable.

 

 

nano home

Foto: SFN

 

 

La inflamación provocada por nanocontaminantes puede conducir al endurecimiento de los vasos sanguíneos. Los vasos sanguíneos sanos son flexibles, esto permite que grandes cantidades de sangre pasen con cada contracción del corazón. Pero a medida que los vasos se endurecen, la sangre debe pasar a través de espacios estrechos. A veces, los vasos sanguíneos se bloquean totalmente, lo que produce que el flujo de sangre se detenga por completo. Cuando eso sucede en el cerebro, una persona sufre un derrame cerebral.

 

El daño ocurre porque muchas nanopartículas contienen lo que los químicos llaman radicales libres.

En el Centro Médico de Rochester, rastrearon la ruta que las nanopartículas tienen hasta su llegada al cerebro en ratas.  Encontraron que algunas viajan a través de la sangre y cruzan la barrera sangre-cerebro. Otras, sin embargo, entrar en el cerebro directamente a través de la nariz. Para llegar allí, los productos químicos tóxicos súper pequeños viajan a lo largo del nervio olfativo.

 

Cuando las ratas (o personas) inhalan por la nariz, el aire pasa a través de las neuronas olfativas. Las moléculas de olor se vinculan con los receptores en estas células nerviosas. Pero debido a su tamaño súper pequeño (las nanopartículas son aproximadamente del mismo tamaño que un virus); se deslizan a través de la barrera sangre-cerebro, y también pasan directamente por las neuronas olfativas.

Los científicos no saben, sin embargo, el daño que las nanopartículas pueden causar en el camino. Luego de la investigación, los científicos examinaron el cerebro de las ratas y encontraron daños en el hipocampo, el área del cerebro involucrada en el aprendizaje y la memoria.

 

 

FUENTE: Society for Science

 


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