Encuentran antibióticos y antitumorales en el agua de lluvia

Naturaleza y Animales

Por Sophimania Redacción
16 de Noviembre de 2015 a las 10:23
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Encuentran antibióticos y antitumorales en el agua de lluvia

Un grupo de investigadores de la Universidad de Oviedo, el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), el Hospital de Cabueñes, el Centro de Experimentación Pesquera del Principado de Asturias y la Universidad de Tübingen (Alemania) han descubierto la presencia de bacterias con un fuerte potencial farmacológico, en el agua de lluvia. El estudio se publica en Microbial Ecology.

 

La mayoría de los antitumorales y antibióticos provienen de la naturaleza. “Esta nueva fuente de aislamiento de bacterias es muy importante” explica Gloria Blanco, una de las autoras del estudio. Comenzaron a trabajar en el aislamiento de bacterias del género Streptomyces en 2007 a través de líquenes terrestres, para pasar tres años más tarde a hallarlas en ecosistemas de algas en las playas de Gijón o en medios marinos más profundos como el Cañón de Avilés. Posteriormente comenzaron a aislar las primeras actinobacterias en las lluvias, el granizo y la nieve.

 

La presencia de las actinobacterias en la lluvia tiene un valor ecológico añadido, ya que todo apunta a que la mayoría de estas bacterias proceden del océano. Para este grupo de científicos el punto clave en su hipótesis estaría en la generación de los aerosoles marinos que forman las nubes y que, en este proceso, se llevan consigo bacterias que con las precipitaciones serán posteriormente diseminadas por continentes y océanos de la Tierra.

 

Los autores de esta investigación han explicado que esperan tener apoyo económico para analizar todas las cepas aisladas almacenadas. Gloria Blanco ha estimado que podrían ser unas 1.000 especies las recogidas en el Cañón de Avilés a través. Blanco explica que aunque el objetivo principal de sus compañeros y el suyo propio es “el descubrimiento de nuevos compuestos, en el camino estamos descubriendo además aspectos de gran interés ecológico sobre la distribución de las actinobacterias en la naturaleza”.

 

Algunos, ha asegurado, ya conocen para qué tipos de cáncer podrían servir y ha concluido que en “su meta es transmitir este conocimiento a las empresas farmacéuticas y conseguir las patentes para publicarlos”.

 

 

FUENTE: ABC


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