Estos son los organismos microscópicos que viven en tu cara

Naturaleza y Animales

Por Sophimania Redacción
15 de Mayo de 2015 a las 12:08
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Estos son los organismos microscópicos que viven en tu cara

Los ácaros microscópicos, criaturas de ocho patas semejantes a arañas, toda su vida en nuestras caras. Allí comen, se aparean y, finalmente, mueren.

Hay dos especies de ácaros que se alojan en tu rostro: el Demodex folliculorum y el Demodex brevis. Ambos son artrópodos, el grupo que incluye animales de piernas articuladas como insectos y cangrejos. Al ser ácaros, sus parientes más cercanos son las arañas y garrapatas.

En comparación con otras partes del cuerpo, el rostro tiene poros más grandes y numerosas glándulas sebáceas, lo que puede explicar por qué los ácaros suelen vivir ahí, aunque también se les encuentra en otros lugares como genitales y pechos. En un estudio de 2014 Megan Thoemmes de la Universidad State en Raleigh, EE.UU., y sus colegas se encontró que, como en investigaciones anteriores, que cerca del 14% de las personas tienen ácaros visibles.

Sin embargo, no está claro qué obtienen de nosotros. Ni siquiera sabemos con certeza de qué se alimentan. "Alguna personas creen que se comen las bacterias en la piel", señala Thoemmes. "Otras piensan que comen las células muertas de la piel o la grasa de las glándulas sebáceas".

 

 

Ácaro poniendo un huevo. Video: Your Wild Life Project

 

 

Tampoco sabemos muchos sobre sus características reproductivas. Otras especies de ácaros practican desde el incesto hasta el canibalismo sexual, el matricidio y el fratricidio. Lo que sí se sabe con certeza es que colocan sus huevos alrededor del poro donde viven.

Sorprendentemente, parece que los ácaros no son dañinos. "Si tuviésemos una fuerte respuesta negativa, estaríamos viéndola en una mayor cantidad de personas", dice Thoemmes. Lo que sí se ha relacionado con los ácaros es un problema en la piel llamado rosácea, que afecta principalmente a la cara. Comienza con un enrojecimiento antes de avanzar a una irritación permanente, manchas y una sensación de ardor o escozor. Los estudios han mostrado que quienes la sufren tienden a tener más ácaros Demodex. En vez de uno o dos por centímetro cuadrado de piel, el número aumenta de 10 a 20.

 

 

acaro 2

Foto: BBC

 

 

Parece que también hay un vínculo entre los síntomas de rosácea y la gran descarga de desechos que ocurre cuando muere un ácaro. "Contiene muchas bacterias y toxinas que causan irritación e inflamación", señala Kavanagh. También puede haber un vínculo con el sistema inmunológico, que normalmente nos protege contra las infecciones. Thoemmes dice que los ácaros se han encontrados con particular abundancia en personas con deficiencias inmunológicas, como el SIDA o el cáncer.

Aún no está claro el tipo de relación que tenemos con nuestros ácaros Demodex, pero no hay duda de que no son parásitos. La relación incluso podría ser comensal. Es decir, que sí se llevan algo de nosotros pero sin que, normalmente, eso cause un daño. Para la mayoría de la gente resultan inofensivos. Y hasta podrían traer beneficios. Por ejemplo, para limpiar la piel muerta de nuestros rostros o comer bacterias dañinas de la piel.

 

 

FUENTE: BBC


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