¿Por qué los humanos se besan y el resto de animales no?

Naturaleza y Animales

Por Sophimania Redacción
4 de Agosto de 2015 a las 16:08
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¿Por qué los humanos se besan y el resto de animales no?

Casi todos recordamos nuestro primer beso con lujo de detalles, ya sean vergonzosos o placenteros. Quizá en Occidente se pueda considerar que besarse de forma romántica es un comportamiento universal, pero estudios publicados recientemente sugieren que menos de la mitad de las culturas del mundo lo practican.

 

Si cumple una función evolutiva, ¿por qué no lo hacen todos los humanos y los animales? De acuerdo a un nuevo estudio llevado a cabo en 168 culturas, solo el 46% de las sociedades practican el beso como gesto romántico.

 

Tras analizar las sociedades cazadoras-recolectoras, los investigadores no hallaron evidencias de que sus miembros se besen, ni que tengan deseos de hacerlo. Según reportes, para la tribu mehinaku de Brasil, el llamado beso romántico es intolerable. Y dado que el de estas sociedades es el más cercano al estilo de vida de nuestros ancestros, es probable que ellos tampoco se besaran.

 

El besarse como se hace hoy en día parece una invención bastante nueva, dice Rafael Wlodarski, de la Universidad de Oxford, en Reino Unido. Besarse es una manera de acercarse lo suficiente como para olfatear los genes de la potencial pareja".

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Los parientes más cercanos de los humanos, los chimpancés y los bonobos, también conocidos como chimpancés pigmeos, se besan. El primatólogo Frans de Wall, de la Universidad Emory de Atlanta, EE.UU., ha sido testigo de ello más de una vez. Ha observado a chimpancés besarse y abrazarse después de haberse peleado. Por lo tanto, para estos la práctica, más común entre machos que entre hembras, es una forma de reconciliarse. En otras palabras, no es un comportamiento romántico.

 

Sus primos los bonobos se besan con más frecuencia y muchas veces utilizan la lengua al hacerlo. Quizá no es sorprendente, ya que son unos seres muy sexuales. Cuando los humanos se encuentran, se estrechan la mano. Los bonobos tienen sexo; es su forma de saludarse.

 

Algo similar ocurre con muchos otros mamíferos. Por ejemplo, la hembra del hámster emite una feromona que hace que los machos se exciten. Y los ratones siguen un rastro químico similar para encontrar parejas que sean genéticamente diferentes y minimizar así el riesgo de incesto accidental.

 

En 2013, Wlodarski analizó en profundidad las preferencias de varias culturas a la hora de besarse. Preguntó a cientos de personas qué era lo más importante a la hora de besar, y descubrió que el olor era más relevante en los periodos en los que las mujeres eran más fértiles.

 

"Las feromonas juegan un gran papel para los mamíferos a la hora de elegir pareja", dice Wlodarski. "Y nosotros hemos heredado toda nuestra biología de los mamíferos, solo le hemos añadido unos cuantos matices con la evolución", añade. Así, el experto considera que el beso es sólo una manera culturalmente aceptable para acercarse lo suficiente a otra persona para detectar sus feromonas.

 

 

FUENTE: BBC


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