Estudio: Crianza estricta puede producir niños más mentirosos

Sociología y Antropología

Por Sophimania Redacción
23 de Agosto de 2016 a las 09:22
Compartir Twittear Compartir
Estudio: Crianza estricta puede producir niños más mentirosos
Internet

Según investigaciones de Victoria Talwar, una experta en desarrollo social y cognitivo de los niños, en la Universidad McGill, la crianza estricta tiende a producir niños que saben cómo mentir. Al producir una atmósfera de castigo inevitable para cualquier falta, los hijos de estos padres aprender a mentir con el fin de escapar de cualquier medida punitiva.

Talwar y sus colegas desarrollaron una prueba diseñada para identificar las mentiras en los niños. La prueba consta de adivinar, sin mirar, qué objeto está haciendo un determinado ruido. El experimento se aplicó a niños de dos escuelas en África Occidental, una escuela con un sistema flexible y otra con un sistema de comportamiento rígido.

El experimento tenía un truco, el último objeto hacía un ruido que no le correspondía, por ejemplo, una pelota de béisbol haría un ruido de patito graznando. Si los niños acertaban que el objeto era un bate a pesar de que sonara como un pato, significaba que los niños estaban viendo el objeto, a pesar de que no debían hacerlo. Este estudio se publicó en Journal of Experimental Child Psychology.

Durante el experimento, el supervisor adulto sale de la habitación, y al regresar, le pide al niño responder cuál era el objeto y si habían hecho trampa o no. Talwar descubrió que la escuela más flexible con las normas, tenía una distribución menor de “mentirosos” que la escuela estricta. Ante el temor de castigo, los niños tienden a mentir con mucha facilidad.

La mentira no es necesariamente una cosa mala, independientemente de si la crianza restrictiva es uno de los factores que la desarrolla o no. "Cuando los niños mienten, no es un signo de que están en camino de la delincuencia, es una señal del desarrollo de importantes habilidades psicológicas", explica Talwar. No solo demuestran su capacidad de pensar de forma no lineal, sino que también es evidencia de una buena memoria de trabajo.

De acuerdo con un modelo del desarrollo de la mentira concebida por Talwar y sus colegas, alrededor de los dos años comienzan las mentiras primarias. Estas mentiras están diseñadas para ocultar acciones erróneas, pero son poco convincentes. A los cuatro años de edad, las mentiras secundarias aparecen, mientras que las mentiras terciarias surgen a la edad de siete u ocho, que se fusionan con hechos con el fin de crear historias más creíbles.

 

FUENTE: IFL Science


#mentira #crianza
Compartir Twittear Compartir