Género y salud: Las mujeres la pasan peor, pero los hombres viven menos

Sociología y Antropología

Por Sophimania Redacción
17 de Marzo de 2017 a las 07:34
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Género y salud: Las mujeres la pasan peor, pero los hombres viven menos
Imagen: Internet

Las mujeres experimentan más estrés, más enfermedades crónicas, más depresión, más ansiedad y son más propensas a ser víctimas de violencia, ganan menos que los hombres y en muchos países no tienen los mismos derechos humanos.

Pero, a pesar de la desigualdad social que experimentan las mujeres, viven más tiempo que los hombres y estas cifras se repiten en todos los países. ¿Tentado de decir “Ni uno menos”?

Aquí va la explicación:

La investigadora Shervin Assari, de la Universidad de Michigan, ha estudiado por mucho tiempo las diferencias de género y la salud. El género influye en la salud debido a los aspectos sociales de ser una mujer o un hombre como el estrés social, la oportunidad y las expectativas sociales. El sexo, por otra parte, se refiere a la biología y biológicamente, las mujeres tienen algunas características que las hacen más "aptas” para la vida, como que el estrógeno reduce el colesterol de lipoproteínas de baja densidad (o LDL, lo que se conoce como colesterol "malo") y aumenta el colesterol de lipoproteínas de alta densidad (o HDL, el colesterol bueno), lo que reduce el riesgo cardiovascular.

La testosterona, por otro lado, aumenta los niveles de colesterol malo en la sangre y disminuye los niveles de colesterol bueno. Esto pone a los hombres en mayor riesgo de hipertensión, enfermedades del corazón y accidentes cerebrovasculares. Sin embargo, debemos recordar que la cantidad de hormonas no necesariamente se correlaciona con el sexo cromosómico (XY, XX) y tampoco con el sexo genital y gonadal, así que las diferencias biológicas quedan chicas cuando empezamos a hablar de hábitos de salud y aprendizajes.

Estadísticamente, las mujeres tienden a tener más enfermedades crónicas mientras que los hombres tienden a tener enfermedades más letales, pero la científica se inclina a pensar que tienen más que ver con los hábitos que con la biología. Los estudios han demostrado que, en general, las mujeres son más conscientes de su salud, y tienen una mayor conciencia de sus síntomas físicos y mentales. Todo esto resulta en estilos de vida más saludables y un mejor uso de la atención médica. Las mujeres también se comunican mejor sobre sus problemas, lo que ayuda al proceso de diagnóstico.

Los hombres, por el contrario, suelen retrasar cualquier tipo de intervención médica y se adhieren menos al tratamiento. ¿Diferencias biológicas? No. La masculinidad es una construcción socialmente aprendida, y puede tener efectos no saludables. Muchos hombres tienen comportamientos poco saludables y riesgosos y los entienden como “masculinos”, ya que el pedir ayuda, hablar de los problemas y admitir los dolores son conductas que se asocian con lo “femenino”.

Además, la masculinidad está asociada a comportamientos más impulsivos (algunos culpan de esto a la testosterona, pero las evidencias científicas más actuales no reconocen esto como un indicador determinante). Al ser socializados como más activos, impulsivos y agresivos, los hombres suelen involucrarse en conductas de riesgo, lo que aumenta su tasa de mortalidad por accidentes y homicidios.

Las mujeres sobrestiman sistemáticamente el riesgo de cualquier tipo, mientras que los hombres lo subestiman sistemáticamente. Este patrón se ha observado independientemente del contexto. Entre los peatones, los hombres violan más reglas que las mujeres. Entre los conductores, los hombres rompen las reglas con más frecuencia. Por ello, los accidentes automovilísticos son mucho más comunes entre hombres que entre las mujeres. Esto se debe en parte a la mayor toma de riesgo de los hombres, la subestimación del riesgo, la búsqueda de sensaciones y la tendencia a ser más impulsivos.

El consumo de sustancias es también más común entre hombres que entre mujeres, debido a ello, pueden ser más proclives a conducir bajo la influencia de drogas y alcohol con más frecuencia que las mujeres. Los hombres son responsables de cuatro de cada cinco casos de conducción bajo la influencia de una droga o alcohol.

Esto se debe en parte a la búsqueda de sensaciones, conducta que también es mayor en los hombres, lo que los hace susceptibles a accidentes y riesgos. Aquí la presión de grupo y los roles de género tienen un papel importante. La investigación de Assari ha demostrado que la masculinidad desempeña un papel importante en la depresión y el consumo de alcohol.

En la mayoría de los países, los hombres son más propensos a morir por suicidio. En Estados Unidos, por ejemplo, los hombres son 3,5 veces más propensos que las mujeres a morir de suicidio. Esto se debe principalmente a que los hombres usan métodos más letales para suicidarse, como armas de fuego. En los Estados Unidos la mayoría de los suicidios son hombres blancos. De hecho, los suicidios entre este grupo son una de las razones por las que la mortalidad de los hombres de raza blanca de mediana edad está aumentando. ¿Qué razones hay detrás de esta conducta? El alto estigma acerca de los trastornos psiquiátricos, así como el uso de atención de salud mental.

Cuando los hombres experimentan estrés están en mayor riesgo de problemas de salud mental como la depresión que las mujeres, posiblemente porque no hablan de sus emociones y no buscan atención. Esta tendencia a evitar la atención de la salud mental está directamente relacionada con la masculinidad, las normas de género y las expectativas sociales de los hombres.

Nuestro género puede determinar cómo nos trata la sociedad, y esto hace que queramos ajustarnos o cumplir las expectativas que se tienen para nosotros, que nos dictan ciertos valores y actitudes. Los niños y las niñas comienzan a afrontar las normas sociales que definen "masculino" y "femenino" para ellos desde una edad temprana.

Las diferencias de género en la mortalidad son principalmente conductuales y, por tanto, prevenibles, ya que son aprendidas en la sociedad y se manifiestan de manera conductual y psicológica. Aunque nuestro cerebro está involucrado, no está en nuestra genética. Se aprende socialmente y puede ser desaprendido.

Entonces sí, el sexismo y los estereotipos de género son culpables tanto de los problemas de hombres como de mujeres. El estereotipo del macho alfa fuerte, que no llora, genera violencia hacia las mujeres… pero también causa a los hombres muchos problemas de salud.

¿Por qué no estamos todos buscando la igualdad de género?

 

FUENTE: LiveScience


#genero #salud #sexismo
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