La ciencia detrás de la infidelidad (VIDEO)

Sociología y Antropología

Por Sophimania Redacción
29 de Octubre de 2015 a las 22:19
Compartir Twittear Compartir
La ciencia detrás de la infidelidad (VIDEO)

Casi todas las culturas en la Tierra satanizan la infidelidad, sin embargo, es bastante común. El último episodio de AsapSCIENCE investiga la química de la infidelidad, y encuentra que realmente hay una base científica para el dicho: "Una vez tramposo, siempre un tramposo".

 

Los seres humanos caen en el 3 % de los mamíferos que viven sus vidas en parejas monógamas. Hacemos esto porque, desde un punto de vista evolutivo, es ventajosa la vida en pareja para criar a los hijos y conseguir recursos. Entonces, ¿por qué somos infieles? Nuestro buen amigo, la dopamina, el neurotransmisor que ayuda a controlar los centros de recompensa y placer del cerebro, tiene la culpa.

 

 

AsapSCIENCE

 

 

La dopamina se libera después de actividades placenteras, incluyendo ejercicio, comer, y experimentar un orgasmo. Ya en 2010, un estudio estadounidense encontró que el 50 % de los que tienen un alelo variante del gen receptor de dopamina D4, había engañado a su pareja, en comparación con solo el 22 % de los que tenían el alelo corto.

 

La hormona vasopresina también parece tener algún tipo de papel. Como explica AsapSCIENCE, la vasopresina es similar a la oxitocina, ya que puede afectar la capacidad de una persona de sentir confianza, empatía y vinculación social. Estudios realizados en ratones de campo polígamos han encontrado que si se inyecta vasopresina extra en su cerebro, aumenta la probabilidad de ser  monógamos.

 

Además de eso, un estudio de 2014 realizado en 7.000 gemelos finlandeses encontró que los que eran infieles tenían una variante particular en el gen que codifica un receptor de vasopresina. Es difícil saber a ciencia cierta, pero hay indicios de que para algunas personas, estar en una relación monógama es más difícil que para otros, debido a factores biológicos y genéticos.

 

 

FUENTE: Science Alert


Compartir Twittear Compartir