Perú: Una ley reabre esperanza de encontrar a más de 15,000 desaparecidos

Sociología y Antropología

Por Luis Enrique Mendoza
28 de Mayo de 2016 a las 19:34
Compartir Twittear Compartir
Perú: Una ley reabre esperanza de encontrar a más de 15,000 desaparecidos

“¿A quien le gustaría que se lleven a su familiar y que 30 años después le entreguen un saco de huesos?”, empieza diciéndonos José Pablo Baraybar, director del Equipo Peruano de Antropología Forense (EPAF) que por años viene demandando al Estado peruano una política de búsqueda de los miles de desaparecidos por la violencia política en el Perú. José Pablo ha escarbado en algunas de las cientos de fosas diseminadas por todo el país, llenas de huesos, restos, polvo y espera.

“Hay mas de 6000 fosas documentadas en el Perú, clandestinas claro está, y esto demuestra fehacientemente que las personas desaparecidas están muertas”. Y sin embargo no son todos porque no todos los desaparecidos fueron enterrados. “Algunos tantos fueron lanzados a ríos, tantos otros quemados  (caso Anzualdo Castro en los hornos del SIE, por ejemplo), otros enterrados para luego ser desenterrados, quemados y vueltos a enterrar (caso la Cantuta)”.

123.jpg
Foto: Prendas de víctimas halladas en fosas exhumadas en Putis, Ayacucho. Crédito: José Atauje-CICR.

Justicia aplazada

El 26 de mayo último el Congreso peruano por fin aprobó un proyecto de ley para buscar los restos humanos de las personas desaparecidas en el período de la barbarie política entre los años 1980 y 2000. Tras más de treinta años de espera, se abre la posibilidad de que exista un esquema de búsqueda ajustado a las necesidades de las víctimas del conflicto armado. No es un motivo de celebración. Es una cuestión de derechos y de memoria. 

La ley, aprobada con 68 votos, ninguno en contra y cuatro abstenciones, dispone la elaboración de un registro oficial de personas desaparecidas y de sitios de entierro, y un plan general para buscarlas. Solo faltaría que el Presidente de la República la promulgue.

"En lo personal, me alegra mucho que se haya aprobado la ley en la medida en que es un primer paso", afirma Baraybar. Sin embargo, el especialista señala que el próximo Congreso de mayoría fujimorista hace del futuro de esta ley algo incierto pues "el fujimorismo tiene aún más pasivos por violaciones a los DDHH”.

12.jpg
Fuente: Coordinadora Nacional de Derechos Humanos

¿A quién le importa?

La mayoría de las víctimas desaparecidas fueron campesinos quechuahablantes. “En una sociedad eminentemente racista y discriminatoria como la peruana es como si estas personas hubiesen sido invisibles entonces e invisibles ahora”, dice Baraybar. Afirma que el hecho de que en el Perú ni siquiera sepamos cuantos desaparecidos hay es un síntoma del poco interés que tienen las autoridades por saber realmente quién falta. "Es como si les costara entender que estamos hablando de ciudadanos con derechos”, agrega.

Felizmente un grupo de actores de la sociedad civil estuvieron siempre detrás de alcanzar justicia para tantos peruanos. La norma recientemente aprobada en el Congreso es resultado del trabajo de las organizaciones de víctimas y de acciones de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales. La iniciativa legislativa finalmente fue presentada al parlamento por la Defensoría del Pueblo

En el 2012 la Mesa de Trabajo sobre Búsqueda de Personas Desaparecidas acordó la creación de una política de búsqueda que priorice los objetivos humanitarios por sobre las formas judiciales. En ese contexto, el Ministerio de Justicia convocó a un grupo de trabajo para el diseño del proyecto de ley. Formaron parte del grupo de trabajo representantes del Ministerio Público, Ministerio de Justicia, Defensoría del Pueblo, Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, Mesa de Trabajo sobre Búsqueda de Personas Desaparecidas y el Comité Internacional de la Cruz Roja.

Tras varias idas y vueltas políticas -renuncia consecutiva de dos Ministros de Justicia (2013 y 2015)- el proyecto de ley finalmente fue agendado en la actual legislatura del Congreso. La aprobación caía de madura.

Portador de malas nuevas

“Creo que lo más terrible es el tipo de respuesta que puedes dar a alguien que por tanto tiempo busca a su ser querido, una vez que lo identificas, es corroborar que esta muerto y que fue muerto contra su voluntad, de alguna manera acabas con la esperanza que ese familiar tenía, por más reñida con la razón. Eres una suerte de portador de malas nuevas”, nos confiesa Baraybar. Claro que podemos también decir que esto permite cerrar el ciclo de duelo "pero si nos ponemos una mano en el pecho, ¿a quien le gustaría que se lleven a su familiar y que 30 años después le entreguen un saco de huesos? En un mundo ideal deberíamos ser quienes logramos recuperar y reunir a sus familiares con personas vivas, que estuvieron perdidas en algún limbo todos estos años. Pero eso es ciencia ficción, no realidad. Es devastador".

qwe.jpg
Foto: Archivo El Comercio

Cuenta como ejemplo el caso en el que por una negligencia de quienes manipulaban las evidencia, solo se lograron entregar 6 gramos de polvo de hueso de una niña a su familia. “¿Qué le puedes decir a alguien a quien le entregas una bolsita con un polvo blanquecino? ¿Que eso representa hoy a quien en algún momento fue hija o hermana de 8 años?" Baraybar, visiblemente afectado, confiesa que en ese momento "te das cuenta de manera brutal del profundo desprecio que existe entre quienes no logran entender que al final estamos tratando con seres humanos, más allá de esos huesos y mas allá de esos artefactos".

¿Qué dice la Ley? 

Con la aprobación del proyecto de ley se está dando prioridad al dolor de las victimas frente a las formalidades legales. Esto significa abrir las puertas a que los familiares y testigos brinden testimonios no judiciales para la búsqueda de sus seres queridos. 

El proyecto de ley plantea una política de Estado que permitirá: 

- la coordinación interinstitucional; 

- la centralización de la información; y 

- la implementación de un Plan Nacional de Búsquedas de Personas Desaparecida (búsqueda forense, acompañamiento psicosocial a los familiares, apoyo durante el proceso de búsqueda - ataúdes y nichos).

aaa.jpg
Fuente: Amnistía Internacional

“Si Humala promulga la ley lo que sigue es la implementación y sus secuelas operativas. Sin hablar de los recursos sin los cuales no se podrá hacer absolutamente nada. Sigo creyendo que en el Perú no hay mucha comprensión de lo que implica el aspecto operativo de la búsqueda. Casi como un disco rayado hablo de los tiempos en que monté la Oficina de Personas Desaparecidas y Ciencias Forenses (OMPF) en Kosovo y de los problemas reales que hay que enfrentar al implementar un proceso de búsqueda”.

En el caso de Kosovo luego de 6 años se logró identificar al 60% de los desaparecidos. “Pero ojo, eran algo más de 4000 en un territorio mucho más pequeño que los andes centrales y la selva. No creo haber discutido con nadie en el Perú lo que implica esa experiencia operativa y asumo que aún se piensa que teniendo la ley todo fluirá mas rápido a partir de ello”.

Promulgación pendiente

La ley de desaparecidos es una medida tardía pero necesaria. Más de 15 mil personas desaparecidas, entre niños, hombres y mujeres, sufrieron desaparición forzada durante las décadas de mayor barbarie que ha sufrido nuestro país. Miles de familias tienen el derecho y guardan la esperanza de saber dónde están los restos de sus familiares, dónde están sus huesos y cómo fue que llegaron allí. Es urgente que el Estado se comprometa implementar una política de búsqueda de personas desaparecidas. El Presidente no puede darles la espalda. La ley debe promulgarse en los próximos días. Más de quince mil familias y el Perú que aguarda reconciliación así lo esperan.

**

Actualización:

El miércoles 22 de Junio de 2016, el presidente peruano Ollanta Humala aprobó la Ley Nro. 30470 de búsqueda de personas desaparecidas entre 1980 y 2000. La ley privilegia el enfoque humanitario,  “atención centrada en el alivio del sufrimiento, la incertidumbre y la necesidad de respuestas de los familiares de las personas desaparecidas” con el fin de lograr “un efecto reparador en las familias” y sin alentar o dificultar la determinación de responsabilidades penales. Además del acompañamiento psicosocial a los familiares, “conjunto de acciones a nivel individual, familiar, comunitario y/o social orientadas a prevenir, atender y afrontar el impacto psicosocial de la desaparición”. 

Comprende también el apoyo logístico y material por parte del Estado para que los familiares puedan participar y acompañar el proceso de búsqueda, recuperación, análisis, identificación, restitución y entierro de los desaparecidos. Así como la unificación de las diferentes listas de desaparecidos (Ministerio Público, CVR, EPAF, etc.). 

También legisla sobre la creación del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y de Sitios de Entierro, la “base de información autónoma que centralice, sistematice y depure la información suministrada por las entidades relacionadas con el proceso de búsqueda de personas desaparecidas” y manda la confección del Plan nacional de Búsqueda de Personas desaparecidas.


#memoria #justicia #derechos humanos #ley desaparecidos #la republica
Compartir Twittear Compartir