¿Por qué somos infieles? La ciencia te lo explica

Sociología y Antropología

Por Sophimania Redacción
15 de Septiembre de 2015 a las 09:46
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¿Por qué somos infieles? La ciencia te lo explica

Aproximadamente 1 de cada 5 hombres y mujeres en los Estados Unidos engañan a sus parejas, según un estudio publicado en 2011 en la revista Archives of Sexual Behavior.  Pero, ¿qué hay de los motivos para la infidelidad?            

Algunas personas son infieles porque su pareja está enferma, porque anhelan más emoción o porque el tramposo es narcisista o arrogante, y cree que no será capturado. Otras veces, el tramposo es un buen chico (o chica).

 

Pepper Schwartz, profesor de sociología en la Universidad de Washington, explica que hay una suerte de “categorías” del engaño. La primera categoría se aplica a las personas que se aburren y que no están particularmente felices con su vida sexual. "Han estado en una relación desde hace mucho tiempo, y anhelan la emoción de algo nuevo", dijo Schwartz. A menudo, estas personas no están buscando activamente un romance, pero aprovechan las oportunidades de conocer personas en ambientes de trabajo en común o reuniones.

 

La otra categoría es para las personas en relaciones infelices. "Estas personas no salen de la relación por diversas razones: los niños, el dinero, lo que sea, aunque eso solo los refuerza emocionalmente. Mucha gente usa el sexo como forma de huir y busca otras relaciones”.

 

 

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fuente: internet

 

 

Estas dos categorías tienen matices, por supuesto, a veces los “tramposos” son personas que simplemente no encuentran su vida matrimonial satisfactoria o quieren vengarse de su pareja por algo (tal vez un engaño anterior) o solo quieren tener vidas sexuales más satisfactorias.  

 

"Podría ser una vida sexual aburrida, pero no tienes que tener una vida sexual mala  para hacer trampa, y tampoco tienes que dejar de estar enamorado para hacerlo”, dijo Schwartz. Algunas parejas tienen acuerdos para poder buscar sexo en otros lugares, como una relación abierta, otros tienen la política de “no preguntes, no digas”, como una forma de satisfacerse sin dejar la relación.  

 

La ansiedad en el rendimiento sexual puede incrementar las posibilidades de infidelidad, según el estudio de 2011. Ese estudio reveló que los hombres y mujeres que temían el fracaso sexual fueron un 6 % y un 8 % más proclives a engañar a sus parejas. Una propensión a la excitación sexual también aumentó la probabilidad de hacer trampa.

 

Las encuestas muestran que aunque los hombres y las mujeres en matrimonios heterosexuales que engañan a sus cónyuges debían ganarse la vida, los hombres eran mucho más propensos a ser infieles a sus esposas cuando tenían ingresos más altos que a la inversa.

 

El machismo también juega un papel importante. "Sabemos que,  en relaciones heterosexuales, los hombres son más propensos a involucrarse en comportamientos catalogados como típicamente masculinos, como sacar la vuelta con otras parejas sexuales. Estas conductas le permiten sentirse en un plano superior a sus parejas mujeres o sentirse más hombres o que controlan la relación”.

 

El engaño se ve facilitado por la oportunidad. Los hombres que trabajan en profesiones que están dominadas por mujeres son más propensos a ser infieles, según una nueva investigación realizada por Christin Munsch, del a Universidad de Connecticut, que aún no se ha publicado. "Los hombres heterosexuales en trabajos donde hay muchas mujeres tienen más oportunidades de sentirse atraídos por alguien distinto a su pareja y comenzar un relación paralela”, explica.

 

 

FUENTE: Live Science


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