Sensores flexibles se incrustan en el cuerpo y lo vuelven un panel digital

Gadgets, Wearables e Innovación

Por Sophimania Redacción
11 de Agosto de 2015 a las 11:38
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Sensores flexibles se incrustan en el cuerpo y lo vuelven un panel digital

El auge de la tecnología portátil está llevando inevitablemente nuestra ropa a convertirse en el próximo accesorio inteligente táctil, pero ¿por qué parar ahí? Un equipo internacional de investigadores ha ideado una manera de poner los controles táctiles flexibles directamente sobre la superficie de nuestra piel.

Apodado iSkin, el sistema elimina uno de los problemas fundamentales de los wearables actuales: la búsqueda de lugares prácticos sobre el cuerpo para que la tecnología sea a la vez funcional y ergonómica, sin ser demasiado llamativa. Mediante el uso de la piel como ubicación de una superposición de controles casi invisible, los desarrolladores de iSkin piensan que han descubierto la superficie perfecta.

"Los electrónicos actuales en su mayoría utilizan componentes rígidos que son muy incómodos de llevar en el cuerpo y están limitando lugares como la muñeca o la cabeza”, explica el co-desarrollador Martin Weigel de la Universidad de Saarland en Alemania. "Pero nuestro sensor es un sensor flexible y estirable, por lo que puede cubrir muchos lugares. Por ejemplo, incluso la parte trasera de la oreja o el antebrazo”.

 

 

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Los investigadores dicen que iSkin podría ser utilizado como un mecanismo de control remoto para otros tipos de dispositivos digitales, tales como contestar llamadas entrantes en un teléfono inteligente, controlar un reproductor de música, o incluso escribir y enviar mensajes enteros utilizando interfaces de teclado de tipo QWERTY impresas.

"Las etiquetas nos permiten ampliar el espacio de entrada accesible para el usuario, ya que se puede conectar prácticamente a cualquier parte del cuerpo", dijo Weigel en un comunicado de prensa. "Son también agradables a la piel, ya que se adhieren usando un adhesivo de grado médico bio-compatible".

El prototipo actual, que ganó un premio a la mejor ponencia en la conferencia SIGCHI de este año, cuenta con un sensor creado intercalando un polvo negro de carbón conductor entre dos hojas de silicona. Además de dar a la piel un aspecto distintivo, como un tatuaje, el sensor es capaz de distinguir entre dos presiones diferentes.

 

 

FUENTE: Science Alert


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